A primeros de septiembre el Gobierno presentó el proyecto de Real Decreto con los nuevos requisitos que afectarán a los centros de datos. Ante el revuelo que se formó en torno al mismo, a los pocos días el Gobierno amplió el plazo para presentar alegaciones. Mientras tanto, siguen saliendo voces opinando sobre el tema. Las últimas en pronunciarse han sido las principales asociaciones del sector renovable, APPA, quienes han pedido al Gobierno que revise los requisitos de abastecimiento energético incluidos en el proyecto de Real Decreto para los centros de datos, al considerar que las condiciones de adicionalidad y correlación temporal pueden dificultar el despliegue de nuevas instalaciones en España.
El borrador establece que los nuevos centros de datos deberán cubrir al menos el 80% de su consumo eléctrico con generación renovable de nueva implantación, mientras la participación de estas fuentes en el mix eléctrico nacional se mantenga por debajo del 90%. Además, la propuesta exige acreditar el suministro renovable hora a hora y vincular cada nuevo megavatio de demanda con nueva capacidad de generación puesta en funcionamiento en los 18 meses anteriores.
Para APPA Renovables y la AEE, estos requisitos pueden generar una sobredimensión de la capacidad renovable asociada a los centros de datos y dificultar el desarrollo de proyectos que, en términos globales, sí podrían abastecerse con energía renovable.
El debate sobre la correlación horaria
Uno de los principales puntos de fricción es la exigencia de correlación temporal entre la generación renovable y el consumo del centro de datos.
APPA propone que esta correspondencia se mida sobre una base anual, en lugar de exigir que el consumo renovable quede acreditado cada hora. La asociación sostiene que este cambio permitiría mantener el objetivo de cubrir la demanda con generación limpia sin imponer una estructura de generación sobredimensionada.
El debate es especialmente relevante para los centros de datos orientados a inteligencia artificial, cuyo funcionamiento continuo requiere grandes cantidades de electricidad y una elevada disponibilidad de potencia. A diferencia de otros consumidores, estas instalaciones operan durante las 8.760 horas del año, lo que dificulta hacer coincidir de forma permanente su demanda con la producción variable de tecnologías como la solar y la eólica.
La propuesta del Gobierno contempla que el requisito pueda cumplirse mediante autoconsumo o contratos de suministro a largo plazo, incluidos PPAs, siempre que las instalaciones renovables asociadas cumplan las condiciones de nueva generación y localización establecidas.
Una nueva tensión en torno al despliegue de data centers
Las críticas del sector renovable se suman a las expresadas en las últimas semanas por operadores y asociaciones de centros de datos, que también han advertido de que el marco planteado podría afectar a la inversión en España. SpainDC ha señalado que las exigencias podrían poner en riesgo parte de los proyectos previstos, mientras otros actores han cuestionado el impacto del matching horario y la adicionalidad.
El Gobierno, por su parte, defiende que el objetivo es acompasar el crecimiento de la demanda eléctrica de los centros de datos con nueva generación renovable y evitar que el aumento del consumo se traduzca en una mayor utilización de generación fósil. España cuenta actualmente con más de 12 GW de derechos de acceso y conexión concedidos para este tipo de instalaciones, frente a una previsión de unos 3,5-4 GW de demanda eléctrica asociada a la potencia de computación estimada para 2030.
El debate abre así una segunda dimensión en torno al nuevo marco regulatorio: no solo qué requisitos deben cumplir los centros de datos para ser considerados sostenibles, sino también cómo debe diseñarse la relación entre el crecimiento de la demanda digital y la nueva capacidad renovable que deberá acompañarlo.
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