El Gobierno de Colombia ha cancelado la licitación para desplegar una red de más de 1.600 kilómetros de fibra óptica en la Amazonía, después de identificar riesgos financieros y técnicos asociados al proyecto.
La iniciativa, promovida por el Ministerio TIC, buscaba llevar conectividad de alta capacidad a zonas de difícil acceso de Amazonas y Putumayo, con una inversión prevista de alrededor de 1,14 billones de pesos colombianos y una vigencia de financiación de 10,5 años.
El proyecto contemplaba conectar cerca de 100.000 hogares y 227.000 personas, mediante una combinación de infraestructura de fibra subfluvial, terrestre y transfronteriza. Sin embargo, la complejidad técnica y económica del despliegue ha llevado al Gobierno a retirar el proceso de contratación.
Una red estratégica para conectar Colombia con Brasil
El proyecto había sido diseñado para desplegar fibra a través de los ríos Putumayo y Amazonas, conectando localidades como Puerto Asís, Puerto Leguízamo, Leticia y Puerto Nariño con la red troncal colombiana y con Brasil.
Su alcance iba más allá de cerrar la brecha digital en las comunidades amazónicas. El diseño contemplaba crear un corredor internacional de conectividad que enlazara la infraestructura colombiana con la red InfoVías de Brasil y el cable submarino South American Crossing (SAC), con aterrizaje en Buenaventura.
Esta arquitectura permitiría establecer rutas alternativas para el tráfico de datos entre las costas del Atlántico y el Pacífico, reforzando la resiliencia de la infraestructura de telecomunicaciones colombiana.
El proyecto había recibido luz verde en mayo de este año, cuando el Gobierno aprobó el Conpes 4195, que garantizaba los recursos necesarios para su ejecución, operación y mantenimiento hasta 2035. En aquel momento, el Ministerio TIC lo presentó como una de las principales iniciativas de infraestructura digital para reducir las brechas de conectividad del país.
La complejidad de desplegar fibra en la Amazonía
La cancelación pone de manifiesto las dificultades que implica construir grandes redes de telecomunicaciones en territorios con una geografía especialmente compleja.
El proyecto debía combinar tramos terrestres y subfluviales y atravesar una extensa región con baja densidad de población y limitada infraestructura física. Estas condiciones elevaban tanto los costes de construcción como los riesgos asociados a la operación y mantenimiento de la red.
La decisión no supone necesariamente el abandono de los planes de conectividad amazónicos. El Gobierno deberá ahora determinar cómo replantear el proyecto y qué modelo de despliegue puede resultar técnica y financieramente viable.
La importancia estratégica de la iniciativa permanece. Además de conectar comunidades que actualmente disponen de una oferta limitada de servicios digitales, la infraestructura estaba concebida para integrar la Amazonía colombiana en las redes troncales nacionales e internacionales.
El caso refleja uno de los principales retos que afronta Latinoamérica en el desarrollo de infraestructura digital: llevar fibra de alta capacidad a territorios donde el despliegue convencional resulta demasiado costoso o técnicamente complejo.
Para Colombia, el desafío será ahora encontrar una alternativa que permita mantener el objetivo de conectar la Amazonía sin asumir los riesgos que han llevado a cancelar la licitación original.
Comments