El gobierno de las Islas Caimán ha lanzado un proceso de contratación pública para desarrollar un nuevo sistema de cable submarino de fibra óptica, con el objetivo de reforzar la conectividad internacional y la resiliencia digital del territorio. Esta iniciativa busca atraer a operadores globales capaces de construir, operar y comercializar la infraestructura crítica que conectará Gran Caimán y, opcionalmente, Caimán Brac.

El Ministerio de Planificación, Tierras, Agricultura, Vivienda e Infraestructura (PLAHI) ha publicado una Notice of Opportunity (NOO) en su portal de adquisiciones Bonfire, invitando a consorcios internacionales calificados a participar. Los candidatos deben demostrar experiencia probada en cables submarinos, solidez financiera y capacidad para entregar proyectos de escala nacional, culminando con la firma de acuerdos de confidencialidad.

El ministro Johany “Jay” Ebanks enfatizó que una conectividad robusta es vital para la estabilidad económica, la seguridad nacional y la vida cotidiana. "Buscamos socios con expertise técnica y comercial para garantizar una infraestructura de largo plazo que impulse nuestro ecosistema digital", declaró.

Estrategia para mayor redundancia

Actualmente dependiente de cables obsoletos como Maya-1, las islas enfrentan riesgos de interrupciones costosas —hasta 200 millones de libras por un corte de diez días—. El nuevo enlace mejorará la latencia baja, la flexibilidad y la redundancia, apoyando el crecimiento de servicios digitales y data centers en la región caribeña.

Ya se perfilan contendientes: un consorcio liderado por Telconet LatAm, junto a SALT Wireless y Cayman Cable Co., ha anunciado su intención de pujar, compitiendo con visiones contrastantes sobre rutas regionales y globales. El plazo para respuestas a la NOO vence el 2 de marzo, marcando un paso clave hacia la adjudicación.