La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) de Colombia ha puesto sobre la mesa una propuesta para modernizar los estándares nacionales de banda ancha, en un movimiento que busca adaptar las métricas de conectividad del país a las nuevas exigencias del ecosistema digital, el cloud y los servicios basados en datos.

La iniciativa contempla la actualización de los parámetros mínimos de velocidad para servicios fijos y móviles, en línea con la evolución del consumo digital, el crecimiento de aplicaciones basadas en inteligencia artificial y la creciente demanda de infraestructura de baja latencia.

El organismo regulador considera que los criterios actualmente vigentes han quedado desalineados respecto a los requerimientos tecnológicos actuales, especialmente en un contexto marcado por la expansión del streaming, el edge computing y los servicios cloud empresariales.

Más capacidad para una economía digital creciente

La propuesta busca redefinir qué puede considerarse realmente “banda ancha” en Colombia, tanto para redes fijas como móviles. Aunque la CRC no ha cerrado todavía los umbrales definitivos, el objetivo pasa por elevar las velocidades mínimas exigidas y adaptar los indicadores de calidad de servicio a estándares internacionales más exigentes.

La actualización regulatoria también refleja el crecimiento sostenido del tráfico de datos en el país y la presión sobre operadores e infraestructuras digitales para soportar nuevas cargas de trabajo. El despliegue de centros de datos, redes FTTH y futuras aplicaciones de IA generativa está acelerando la necesidad de conexiones más robustas y resilientes.

Impacto sobre operadores e infraestructura

La revisión podría impulsar nuevas inversiones en fibra óptica, backbone regional y modernización de redes móviles, especialmente en áreas urbanas donde la demanda de capacidad continúa aumentando. Para el ecosistema de centros de datos y cloud, una mejora de los estándares nacionales de conectividad resulta clave para reducir latencias, mejorar la experiencia digital y facilitar la adopción de servicios avanzados.

La CRC ha abierto un proceso de consulta pública para recibir comentarios del sector antes de definir el nuevo marco regulatorio. El debate se produce además en un momento en el que distintos países latinoamericanos están revisando sus políticas digitales para responder al crecimiento del tráfico asociado a IA, nube y servicios digitales de nueva generación.