Poco le ha durado la tranquilidad a Sony. Pocas horas despu├®s de anunciar la reapertura de PlayStation Store, la compa├▒├¡a ha confirmado que un grupo de 'hackers' ha atacado la divisi├│n Sony Pictures Entertainment, dedicada al cine.
Seg├║n un comunicado del grupo norteam├®ricano ÔÇ£LulzSecÔÇØ (al que se atribuye la autor├¡a del ataque) han accedido a los datos de un mill├│n de usuarios como informaci├│n personal, direcciones de correo electr├│nico e, incluso, direcciones postales y fechas de nacimiento de los internautas. Tambi├®n aseguran que "est├ín en peligro" todos los detalles de administraci├│n de Sony Pictures, incluidas las contrase├▒as, 75.000 c├│digos de m├║sica y 3,5 millones de cupones de la m├║sica.
En el mismo comunicado, los piratas inform├íticos aseguran que este nuevo asalto a Sony no les ha costado trabajo y lo han hecho a trav├®s de una "inyecci├│n SQL", debido a "la vulnerabilidad" de la compa├▒├¡a en estos momentos. "A trav├®s de una sola inyecci├│n, se accede a TODOÔÇØ, afirman.
El grupo de hackers LolzSec amenazan con tener en su poder bases de datos de Sony BMG de B├®lgica y Holanda con datos de usuarios de Sony.
Este nuevo ataque a Sony pocas horas despu├®s de que la compa├▒├¡a anunciase la restauraci├│n del servicio PlayStation Store, tras un mes de inactividad. Sony acababa de poner a disposici├│n de los usuarios el esperado ÔÇ£Welcome BackÔÇØ, una compensaci├│n por los problemas causados con el cierre.
Además, los representantes de la compañía afirmaron que el Store de videojuegos tendría novedades y ofrecería una lista con los nuevos títulos y "descuentos exclusivos".
A finales del pasado mes de mayo, fueron robados los datos personales de unos 2.000 clientes de Sony Ericsson en Canad├í, poco despu├®s de que la empresa informara de ataques similares en Grecia, Indonesia y Tailandia.
Durante una rueda de prensa a principios de mayo, el vicepresidente ejecutivo de Sony, Kazuo Hirai, declaró que la compañía podría acelerar la migración de la infraestructura que soporta PlayStation Network a un nuevo centro de datos, cuya ubicación no fue revelada. Los sistemas atacados estaban alojados en un centro de AT&T en San Diego, California.
Seg├║n un comunicado del grupo norteam├®ricano ÔÇ£LulzSecÔÇØ (al que se atribuye la autor├¡a del ataque) han accedido a los datos de un mill├│n de usuarios como informaci├│n personal, direcciones de correo electr├│nico e, incluso, direcciones postales y fechas de nacimiento de los internautas. Tambi├®n aseguran que "est├ín en peligro" todos los detalles de administraci├│n de Sony Pictures, incluidas las contrase├▒as, 75.000 c├│digos de m├║sica y 3,5 millones de cupones de la m├║sica.
En el mismo comunicado, los piratas inform├íticos aseguran que este nuevo asalto a Sony no les ha costado trabajo y lo han hecho a trav├®s de una "inyecci├│n SQL", debido a "la vulnerabilidad" de la compa├▒├¡a en estos momentos. "A trav├®s de una sola inyecci├│n, se accede a TODOÔÇØ, afirman.
El grupo de hackers LolzSec amenazan con tener en su poder bases de datos de Sony BMG de B├®lgica y Holanda con datos de usuarios de Sony.
Este nuevo ataque a Sony pocas horas despu├®s de que la compa├▒├¡a anunciase la restauraci├│n del servicio PlayStation Store, tras un mes de inactividad. Sony acababa de poner a disposici├│n de los usuarios el esperado ÔÇ£Welcome BackÔÇØ, una compensaci├│n por los problemas causados con el cierre.
Además, los representantes de la compañía afirmaron que el Store de videojuegos tendría novedades y ofrecería una lista con los nuevos títulos y "descuentos exclusivos".
A finales del pasado mes de mayo, fueron robados los datos personales de unos 2.000 clientes de Sony Ericsson en Canad├í, poco despu├®s de que la empresa informara de ataques similares en Grecia, Indonesia y Tailandia.
Durante una rueda de prensa a principios de mayo, el vicepresidente ejecutivo de Sony, Kazuo Hirai, declaró que la compañía podría acelerar la migración de la infraestructura que soporta PlayStation Network a un nuevo centro de datos, cuya ubicación no fue revelada. Los sistemas atacados estaban alojados en un centro de AT&T en San Diego, California.