Vodafone España ha entregado a la Unidad Militar de Emergencias (UME) la primera unidad móvil equipada con una red privada 5G diseñada para mantener las comunicaciones durante catástrofes y situaciones de riesgo grave.
La solución permite desplegar sobre el terreno una Mobile Private Network (MPN) capaz de generar una red de cobertura dedicada, segura y de alta capacidad, independiente de la disponibilidad de las redes comerciales. El objetivo es garantizar la conectividad de los equipos de emergencia incluso cuando las infraestructuras convencionales estén dañadas, congestionadas o fuera de servicio.
Un data center móvil para las comunicaciones críticas
El núcleo de la infraestructura es un nodo 5G integrado en un vehículo de la UME. Una vez desplegado, crea una burbuja de conectividad privada en la zona de operaciones que permite transmitir vídeo, imágenes y datos en tiempo real.
Esta capacidad está orientada a escenarios como incendios forestales, inundaciones, terremotos o grandes nevadas, en los que mantener comunicaciones de alta capacidad resulta crítico para coordinar a los equipos desplegados.
La infraestructura se complementa con 100 smartphones rugerizados, diez tablets, tarjetas SIM y herramientas de gestión. El sistema puede trabajar en distintas bandas de frecuencia e integrarse tanto con las redes privadas de la UME como con las redes públicas disponibles en cada escenario.
Uno de los elementos diferenciales es un dron cautivo conectado al vehículo, que funciona como un punto elevado de cobertura para ampliar el alcance de la red. Según Vodafone, la solución puede alcanzar hasta 10 kilómetros de radio en condiciones de visión directa y unos cinco kilómetros en terrenos complejos, como zonas montañosas o boscosas.
Edge y conectividad para operaciones críticas
La solución se enmarca en una estrategia más amplia de Vodafone para los ámbitos de Defensa y seguridad, que combina redes privadas 5G, conectividad avanzada, computación en el borde, servicios cloud y ciberdefensa.
El despliegue acerca capacidades de procesamiento y comunicaciones avanzadas al propio escenario de la emergencia, reduciendo la dependencia de infraestructuras fijas y reforzando la continuidad operativa. En este contexto, las redes privadas 5G pueden actuar como una capa de infraestructura temporal para conectar sensores, dispositivos, vehículos y equipos desplegados sobre el terreno.
El proyecto fue adjudicado a Vodafone por el Ministerio de Defensa tras imponerse a las otras dos ofertas presentadas al concurso. El contrato, financiado con fondos europeos Next Generation, tiene un importe de 1,5 millones de euros sin IVA y una duración de 26 meses.
La entrega de esta primera unidad convierte el proyecto de la UME en una de las principales referencias de la aplicación de redes privadas 5G a infraestructuras de comunicaciones críticas, con una arquitectura diseñada para mantener la conectividad y la capacidad de coordinación cuando las redes convencionales dejan de estar disponibles.
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