Vertiv ha anunciado una nueva generación de soluciones de infraestructura física convergente orientadas a las fábricas de inteligencia artificial basadas en el diseño de referencia NVIDIA Vera Rubin DSX. La iniciativa, desarrollada en colaboración con NVIDIA, introduce un enfoque que combina simulación en tiempo real, modelado sistémico y gemelos digitales para validar la infraestructura antes de su despliegue físico.
El movimiento responde a un reto creciente en el sector: el aumento acelerado de la densidad, complejidad y consumo energético en los entornos de IA. En este contexto, operadores y proveedores se enfrentan a la necesidad de reducir plazos de implementación, minimizar riesgos de integración y optimizar el rendimiento desde las primeras fases del proyecto.
La propuesta conjunta de Vertiv y NVIDIA busca precisamente abordar estos desafíos mediante el uso de modelos digitales “SimReady”, capaces de replicar el comportamiento de sistemas de energía y refrigeración en entornos virtuales. Este enfoque permite validar configuraciones completas antes de iniciar la construcción, reduciendo incertidumbre y mejorando la planificación.
Infraestructura convergente y escalabilidad modular
Según la compañía, el nuevo modelo se apoya en una arquitectura de infraestructura convergente que integra energía, refrigeración, controles y servicios en un sistema unificado y optimizado. Este planteamiento se articula en torno a cinco pilares: bloques repetibles, interfaces estandarizadas, orquestación del sistema, continuidad digital y soporte a lo largo del ciclo de vida.
En el centro de esta estrategia se sitúa una arquitectura escalable basada en bloques modulares de 12,5 MW, integrados en la plataforma Vertiv™ OneCore. Estos módulos pueden combinarse y ampliarse para adaptarse a diferentes escenarios, desde clusters de IA de menor escala hasta instalaciones de capacidad gigavatio, facilitando así la estandarización y la expansión progresiva de la infraestructura.
Gemelos digitales para reducir riesgos
El uso de gemelos digitales juega un papel clave en este enfoque. Al permitir simular el comportamiento de la infraestructura bajo distintas condiciones operativas, las organizaciones pueden anticipar cuellos de botella, optimizar el uso de recursos y garantizar un rendimiento más predecible una vez en producción. Esta capa de validación previa se traduce en una reducción significativa de riesgos y en una mayor confianza en el diseño final.
Además de acelerar el tiempo de puesta en marcha, la infraestructura convergente propuesta por Vertiv busca mejorar la coordinación entre los distintos dominios técnicos —energía, refrigeración y control— y optimizar el rendimiento de extremo a extremo, desde la conexión a red hasta la gestión térmica a nivel de chip y la reutilización del calor.
El resultado de esta colaboración se materializa en el diseño Vertiv™ OneCore Rubin DSX, una solución que combina bloques preconfigurados, modelos parametrizados y componentes listos para su implementación. La compañía prevé que este enfoque siente las bases para futuras arquitecturas de infraestructura en entornos hyperscale, colocation y enterprise, así como en la próxima generación de despliegues intensivos en inteligencia artificial.
Con este anuncio, Vertiv refuerza su posicionamiento en un mercado donde la convergencia entre infraestructura física y modelado digital se perfila como un elemento clave para escalar la IA de forma eficiente, segura y sostenible.
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