Telefónica ha iniciado la comercialización de su red de nodos Edge Computing, minicentros de datos de proximidad que procesan información localmente para eliminar latencia y habilitar servicios en tiempo real. La operadora ha activado servicios B2B en cinco emplazamientos clave —Madrid, Valencia, Sevilla, Bilbao y A Coruña—, aprovechando su capilaridad de antiguas centrales telefónicas para ofrecer cómputo cerca del usuario final.​

Esta primera fase del "Plan Edge" cuenta con 10 nodos ya activos, incluyendo Barcelona, Málaga, Palma de Mallorca y Terrassa, y se completará en 2026 con siete más en Zaragoza, Las Palmas de Gran Canaria, Valladolid, Gijón, Santa Cruz de Tenerife, Santiago de Compostela y Mérida. La red, con 100 millones de euros de fondos europeos, integra fibra FTTH (31 millones de hogares) y 5G SA (95% cobertura poblacional) para soportar industria 4.0, logística y retail.

Edge Básico y Smart para soberanía y movilidad

La oferta se estructura en dos niveles: Edge Básico, para control absoluto y soberanía de datos en regiones específicas, y Smart Edge, con conectividad dinámica que selecciona el nodo óptimo en tiempo real para vehículos conectados o sistemas autónomos. Ambos permiten consumir GPUs como servicio, reduciendo barreras de inversión en IA sin comprometer control local.​

El modelo complementa cloud centralizada con procesamiento edge, alineado con la Estrategia Digital de la UE para reducir dependencia externa. Borja Ochoa, presidente de Telefónica España, lo califica como "vanguardia europea en soberanía del dato", potenciando transformación digital para empresas e instituciones.