El sistema de cable submarino TAM-1 (Trans Americas Mesh 1) ha alcanzado un nuevo hito en su despliegue tras completar con éxito el aterrizaje del tramo en María Chiquita, Panamá, el pasado 27 de diciembre. El avance, confirmado por Trans Americas Fiber System (TAFS), marca el cierre de un año de trabajo intenso en esta localización y supone un paso decisivo hacia la entrada en servicio del sistema, prevista para 2026.
Según destacó la compañía, la operación fue posible gracias a la coordinación entre los equipos responsables de los trabajos costeros y las operaciones offshore, así como a la colaboración de la comunidad local. El aterrizaje del cable en Panamá refuerza el progreso del proyecto en Centroamérica, una región estratégica dentro del trazado del sistema.
Un nuevo eje de conectividad para las Américas
TAM-1 es un sistema de cable submarino de nueva generación concebido para transformar la conectividad entre Estados Unidos, Centroamérica, el Caribe y parte de Sudamérica. Con una longitud aproximada de 7.000 kilómetros, el proyecto busca ofrecer rutas alternativas de alta capacidad, baja latencia y mayor resiliencia, en un contexto de crecimiento acelerado del tráfico de datos impulsado por la nube, el 5G, la inteligencia artificial y los servicios digitales de misión crítica.
El diseño del sistema responde a una demanda creciente de infraestructuras más flexibles y escalables, capaces de reducir la dependencia de rutas tradicionales y fomentar una mayor competencia en el mercado de conectividad internacional.
Avances en el despliegue y calendario
El aterrizaje en María Chiquita se suma a otros avances registrados por TAM-1 en la región durante los últimos meses. El sistema avanza conforme al calendario previsto, con distintos segmentos norte y sur que se irán habilitando progresivamente hasta su puesta en servicio comercial en 2026.
Trans Americas Fiber System ha cerrado además acuerdos estratégicos con varios países de Centroamérica, entre ellos Honduras y Costa Rica, que buscan aprovechar el cable para reforzar su conectividad internacional, mejorar la resiliencia digital y atraer nuevas inversiones en infraestructura tecnológica y centros de datos.
Tecnología de alta capacidad
Desde el punto de vista tecnológico, TAM-1 integrará soluciones ópticas avanzadas de proveedores como Ciena, que suministrará su plataforma GeoMesh Extreme con WaveLogic 6 Extreme para iluminar diferentes tramos del sistema. Gracias a esta arquitectura, el cable está diseñado para alcanzar una capacidad total superior a los 650 Tbps, situándose entre los sistemas más avanzados de la región.
Esta capacidad permitirá absorber el crecimiento del tráfico a largo plazo y ofrecer un soporte robusto para servicios cloud, interconexión de data centers y aplicaciones sensibles a la latencia.
Impacto para el ecosistema digital regional
La llegada de TAM-1 tendrá un impacto directo en el desarrollo del ecosistema digital de Centroamérica y el Caribe. Entre los beneficios esperados destacan el aumento significativo de la capacidad internacional, la reducción de latencias hacia Norteamérica y la diversificación de rutas submarinas, factores clave para mejorar la fiabilidad de las comunicaciones.
En mercados como Costa Rica, por ejemplo, se estima que la incorporación de TAM-1 podría multiplicar por más de veinte la capacidad de conectividad internacional del país, reforzando su atractivo como hub regional para servicios digitales y centros de datos.
Otros proyectos de TAFS
Más allá de la finalización del sistema actual, TAFS ha señalado que evalúa futuros proyectos de expansión, entre ellos un posible TAM-2, que podría extender la conectividad hacia Sudamérica, incluyendo países como Perú. De materializarse, esta iniciativa contribuiría a consolidar una red de conectividad prácticamente panamericana.
Con el aterrizaje en Panamá ya completado, TAM-1 continúa avanzando como una de las infraestructuras submarinas más relevantes para el futuro digital de la región, en un momento en el que la conectividad se ha convertido en un pilar estratégico para el crecimiento económico y tecnológico.
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