CONATEL y TAFS, Trans Americas Fiber System, han firmado un acuerdo para incorporar a Honduras como punto de amarre del cable submarino TAM-1, contemplando la instalación de una nueva estación de aterrizaje internacional en la ciudad de Puerto Cortés, posicionando al país como nodo estratégico en la conectividad regional.

Este proyecto cubrirá más de 7.000 km de fibra óptica que conectarán Florida (EE.UU.) con diferentes puntos en Centroamérica, Caribe y Suramérica, resultando una alternativa moderna a los cables actuales, con arquitectura escalable, redundante y de baja latencia.

En este caso, Honduras obtendrá una participación en el 5% del proyecto, la cual se destinará a ampliar la conectividad pública, mejorar el acceso en zonas rurales y fortalecer la infraestructura estatal.

En lo que respecta a TAFS, este sistema supone un salto cualitativo; TAM-1 ha sido diseñado con tecnología óptica avanzada, en colaboración con Ciena, con capacidad agregada de más de 650 Terabits por segundo (Tbps), lo cual permitirá atender la creciente demanda de datos en la región impulsada por cloud, streaming, 5G, aplicaciones empresariales, IA y servicios transnacionales.

La primera fase del sistema TAM-1 se espera que entre final de 2025 y principios de 2026.

Esta instalación en la estación de Puerto Cortés, supone un hito en conectividad internacional pero también un impulso para su soberanía digital, resiliencia de red y desarrollo de infraestructura crítica.

El acceso a mayor capacidad internacional puede atraer inversiones en centros de datos, servicios de interconexión y cloud local, y abrir oportunidades para expansión digital en zonas rurales y urbanas.

Esto marca el inicio de una nueva era en la conectividad regional, con Honduras como protagonista.