La cobertura móvil en México alcanzó a más de 126 millones de personas al cierre de 2025, consolidándose como una de las principales infraestructuras digitales del país, según publicó la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) en su informe 'Quien es quien en cobertura móvil en México'. Sin embargo, el avance sigue mostrando un patrón desigual: mientras la red 4G actúa como columna vertebral del sistema, el despliegue de 5G aún se mantiene en una fase incipiente.

El dato refleja tanto el crecimiento sostenido de la conectividad como los retos estructurales que enfrenta el mercado, especialmente en términos de cobertura homogénea y evolución tecnológica.

4G, base del ecosistema digital

El análisis de la cobertura evidencia que la red 4G continúa siendo la tecnología predominante en México, tanto por su alcance como por su papel en el acceso a servicios digitales.

Altán Redes lidera la cobertura 4G con un 88,1%, seguida de cerca por Telcel con un 86,7%, mientras que operadores como AT&T y Movistar se sitúan por debajo del 70%.

Este dominio responde a su equilibrio entre capacidad, cobertura y coste, lo que la convierte en la infraestructura principal para soportar el consumo masivo de datos, desde streaming hasta servicios financieros digitales.

5G avanza, pero con alcance limitado

En contraste, el despliegue de 5G avanza a un ritmo más moderado. Telcel concentra la mayor cobertura en esta tecnología, con un 34,5%, posicionándose como el principal impulsor de la nueva generación móvil en el país.

No obstante, su alcance sigue siendo limitado frente a 4G, reflejando las barreras típicas de esta fase inicial: inversión intensiva, disponibilidad de espectro y necesidad de densificación de red.

Este escenario sitúa a México en una fase de transición, donde 5G comienza a habilitar nuevos casos de uso, pero aún convive con una fuerte dependencia de tecnologías anteriores.

Desigualdad territorial en la cobertura

Uno de los principales desafíos del mercado es la disparidad geográfica. Las grandes áreas urbanas, como Ciudad de México, alcanzan niveles cercanos al 100% en cobertura 4G, mientras que regiones del sur, como Oaxaca o Chiapas, presentan brechas significativas.

Estas diferencias no solo reflejan desigualdades en infraestructura, sino también condicionantes económicos y demográficos que afectan la viabilidad de las inversiones en determinadas zonas.

Un mercado en transformación

El contexto de cobertura se inscribe en un mercado móvil en plena evolución. Con más de 160 millones de líneas activas y un consumo de datos en constante crecimiento, la conectividad móvil se ha convertido en el principal punto de acceso a la economía digital.

Al mismo tiempo, el sector enfrenta una reconfiguración competitiva, impulsada por el auge de los operadores móviles virtuales (OMV) y nuevos modelos de negocio basados en servicios.

Infraestructura crítica para el desarrollo digital

La evolución de la cobertura móvil en México pone de manifiesto un patrón cada vez más claro: la conectividad no es solo un servicio, sino una infraestructura crítica para el desarrollo económico y tecnológico.

El reto a futuro pasa por equilibrar expansión y calidad, acelerar el despliegue de 5G y reducir las brechas territoriales. En un entorno donde la demanda de datos sigue creciendo, la capacidad de las redes móviles será determinante para sostener la digitalización del país.