T-Systems ha reducido a 1,35 su indicador de eficiencia energética (PUE) en su centro de datos de Cerdanyola del Vallès (Barcelona) durante el primer semestre de 2026, tras aplicar distintas medidas sobre los sistemas de refrigeración y el consumo energético de la instalación.

El resultado sitúa al centro por debajo de la media española de PUE, que la compañía cifra en 1,36, y de la europea, situada en torno a 1,58 según distintos estudios. El avance cobra especial relevancia ante el incremento de la demanda de infraestructura para cloud e inteligencia artificial, que está elevando las necesidades de procesamiento y almacenamiento de datos.

La refrigeración, uno de los principales focos de eficiencia

T-Systems ha centrado parte de su estrategia en optimizar los sistemas de refrigeración, uno de los elementos con mayor impacto sobre el consumo energético de un centro de datos.

Entre las medidas aplicadas se encuentra el ajuste de la temperatura de consigna y el uso de sistemas de refrigeración mediante evaporación de agua, especialmente relevantes durante los periodos de altas temperaturas. Según la compañía, estas actuaciones han permitido reducir la demanda energética y mejorar el rendimiento de los enfriadores.

La compañía también monitoriza el WUE (Water Usage Effectiveness) de la instalación. Este indicador pasó de una media de 0,0430 litros por kWh en 2025 a 0,0143 litros por kWh en 2026, según los datos facilitados por T-Systems y calculados conforme a las normas ISO del sector.

305 paneles solares para reducir el consumo energético

El centro de Cerdanyola también ha incorporado 305 paneles solares, con una producción estimada de 244.000 kWh anuales. La generación renovable permite reducir las emisiones asociadas a la operación de la infraestructura y forma parte de la estrategia de eficiencia energética de T-Systems.

La instalación de Cerdanyola forma parte, junto con el centro de Sant Boi, de la región cloud del sur de Europa de T-Systems. Ambos centros funcionan como una infraestructura gemela y están conectados mediante fibra oscura para proporcionar servicios cloud a clientes de sectores como la administración pública y la industria.

El centro de Cerdanyola es además uno de los mayores data centers modulares de T-Systems en España, con una capacidad de carga TI de 1,1 MW y posibilidad de escalar hasta 5 MW.