La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha cuestionado el crecimiento acelerado de los centros de datos en el país y ha advertido de la necesidad de planificar su expansión ante el elevado consumo de energía y agua asociado a estas infraestructuras.
La declaración supone un cambio de tono en un mercado que en los últimos años ha atraído inversiones multimillonarias de operadores e hiperescaladores, especialmente en Querétaro, convertido en uno de los principales polos de centros de datos de América Latina.
Sheinbaum ha señalado que México necesita centros de datos para desarrollar capacidades propias de inteligencia artificial, pero considera que el país no debería convertirse simplemente en infraestructura para procesar los datos de otros mercados. El objetivo, según la presidenta, debe ser determinar qué capacidad necesita México y dónde puede desplegarse sin comprometer recursos críticos.
Energía y agua, en el centro del debate
El principal desafío se encuentra en la presión que los grandes campus ejercen sobre las redes eléctricas y los recursos hídricos. La preocupación es especialmente relevante en Querétaro, donde se concentra una parte significativa de la nueva capacidad de centros de datos del país.
La cuestión energética también ha adquirido protagonismo después de que se hayan señalado problemas de suministro eléctrico en algunas zonas del estado. Sheinbaum ha reconocido que existen regiones donde la Comisión Federal de Electricidad (CFE) necesita realizar inversiones para reforzar la infraestructura.
Al mismo tiempo, el Gobierno mexicano no ha cerrado la puerta a los nuevos proyectos. De hecho, en septiembre de 2025 la Presidencia anunció una inversión de 4.800 millones de dólares de CloudHQ para desarrollar seis centros de datos en Querétaro, con una capacidad proyectada de 900 MW. El proyecto contempla refrigeración sin agua y estándares de sostenibilidad LEED.
México busca definir qué infraestructura necesita
El debate se produce en un momento de fuerte expansión de la infraestructura digital mexicana. Querétaro concentra actualmente 19 centros de datos operativos, dentro de un mercado nacional que cuenta con alrededor de 66 instalaciones, aunque otras estimaciones elevan considerablemente esta cifra.
La posición de Sheinbaum no implica, por tanto, un rechazo a los centros de datos, sino una apuesta por priorizar aquellos proyectos que aporten capacidad de cómputo al país y puedan integrarse de forma sostenible en su infraestructura energética e hídrica.
El planteamiento introduce un nuevo factor en las decisiones de los operadores e inversores: además de disponer de suelo, conectividad y capacidad eléctrica, los nuevos campus tendrán que demostrar que pueden crecer sin ejercer una presión desproporcionada sobre los recursos locales.
Para México, el reto será encontrar el equilibrio entre atraer infraestructura para cloud e inteligencia artificial y garantizar que la expansión de los data centers sea compatible con las necesidades energéticas, hídricas y digitales del país.
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