La Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC) han acordado una ruta de trabajo para atender los requerimientos eléctricos de 1.705 MW asociados a proyectos de centros de datos en distintas etapas de desarrollo.

El nuevo esquema busca pasar de una planificación general de la demanda a un análisis individual de cada desarrollo, considerando dónde se ubicará, cuánta potencia necesita y cuándo deberá disponer de ella.

Con esta información, CFE podrá determinar las necesidades de generación, transmisión, distribución y almacenamiento vinculadas a cada proyecto.

Tres proyectos piloto para probar el modelo

Una de las novedades es la propuesta de desarrollar tres proyectos piloto en los Polos de Desarrollo. El objetivo es aplicar sobre casos concretos el modelo de coordinación entre la empresa eléctrica y los operadores de centros de datos.

Por el momento, no se han identificado públicamente los tres polos seleccionados ni las compañías que participarían en estos proyectos. Tampoco se ha detallado la potencia asociada a cada piloto.

El modelo podría extenderse posteriormente a otras regiones en función de los resultados obtenidos.

La energía como factor para localizar nuevos data centers

El acuerdo llega en un momento de fuerte crecimiento de la demanda eléctrica asociada a los centros de datos en México. La industria cuenta actualmente con 279 MW instalados, mientras que otros 205 MW están en construcción, según MEXDC. Para 2031, la asociación estima una capacidad requerida de 1,73 GW.

La disponibilidad eléctrica se ha convertido así en uno de los factores que condicionan la ubicación y los plazos de los nuevos desarrollos. En Querétaro, por ejemplo, CloudHQ ha señalado que la infraestructura eléctrica puede añadir alrededor de tres años al calendario de desarrollo de un centro de datos.

Para los operadores, disponer de información anticipada sobre capacidad disponible, obras necesarias y tiempos de conexión permite incorporar la infraestructura energética a la planificación del campus desde sus primeras fases.

Infraestructura eléctrica para el crecimiento de la IA

El incremento de la demanda está vinculado también a la expansión de cargas de computación de alta densidad asociadas a inteligencia artificial, cloud y otros servicios digitales.

La nueva metodología CFE-MEXDC introduce, por tanto, un elemento relevante para el desarrollo del mercado: vincular la planificación de los centros de datos con la capacidad eléctrica disponible en cada territorio, en lugar de abordar las necesidades de potencia únicamente cuando los proyectos ya están avanzados.

Los resultados de los proyectos piloto podrían servir para definir un modelo de planificación replicable en otras zonas de México a medida que aumente la demanda de infraestructura digital.

La evolución de los centros de datos mexicanos dependerá cada vez más de la coordinación entre capacidad digital y capacidad eléctrica. Los próximos pasos de CFE y MEXDC permitirán comprobar hasta qué punto esta planificación conjunta puede acelerar el despliegue de nueva infraestructura.