México es uno de los países de Latinoamérica que más fuerte viene apostando por los centros de datos, con la consecuente demanda de electricidad que ello supone. Prueba de ello son los resultados de un estudio de Banamex según el cuál, la demanda eléctrica de los centros de datos en México podría multiplicarse por más de seis hasta 2031, impulsada por la expansión de la inteligencia artificial (IA). El crecimiento exigirá ampliar la infraestructura eléctrica y coordinar las inversiones con la planificación energética del país.
Querétaro concentrará buena parte del crecimiento
La potencia destinada a los equipos informáticos de los centros de datos mexicanos podría aumentar desde los 279 MW instalados actualmente hasta unos 1.730 MW en 2031. A esta cifra se suman otros 205 MW que se encuentran en construcción, según el informe citado por Banamex.
Querétaro será uno de los principales focos de esta expansión. El estado, favorecido por su conectividad y proximidad a Ciudad de México, concentra cerca del 75% de la capacidad instalada del país. Su potencia podría superar los 1.300 MW en 2031, frente a unos 200 MW actuales.
Los aproximadamente 1.100 MW adicionales equivaldrían al 72% de la demanda eléctrica máxima registrada por todo el estado en 2025. Esta concentración territorial convierte la disponibilidad de suministro y la capacidad de las redes en factores determinantes para la ejecución de nuevos proyectos.
La red eléctrica, un condicionante para la inversión
El desafío no consiste únicamente en disponer de suficiente generación, sino en transportar la electricidad hasta los emplazamientos donde se concentran los proyectos. Banamex advierte de que las limitaciones de transmisión y transformación pueden retrasar las conexiones o exigir costosas ampliaciones financiadas por los promotores.
En este contexto, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC) acordaron revisar proyectos con requerimientos conjuntos de 1.705 MW y plantearon tres proyectos piloto en Polos de Desarrollo. El Gobierno también ha incluido refuerzos para Querétaro en su planificación de transmisión.
El marco regulatorio será otro factor relevante. La reforma eléctrica de 2025 reforzó la planificación gubernamental del sistema y estableció que al menos el 54% de la energía inyectada proceda del Estado. Según Banamex, la capacidad de ejecución de las inversiones públicas y la evolución regulatoria condicionarán la velocidad a la que pueda incorporarse nueva demanda.
Implicaciones para el mercado de centros de datos en Latam
El caso mexicano refleja un reto que se extiende por América Latina: el crecimiento de la infraestructura digital depende cada vez más de la coordinación entre capacidad informática, suministro eléctrico y redes. Para los operadores, la disponibilidad de potencia firme, los plazos de conexión y el coste de las obras eléctricas tendrán un peso creciente en las decisiones de ubicación.
La planificación también deberá considerar el consumo de agua y la eficiencia de los sistemas de refrigeración. El objetivo no será solo habilitar más megavatios, sino asegurar que los nuevos campus puedan operar de forma continua y sostenible sin comprometer el suministro de otros consumidores.
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