Un estudio internacional ha puesto el foco en el impacto ambiental de los centros de datos en Aragón, señalando que estas infraestructuras pueden elevar la temperatura de su entorno en torno a 2 °C de media tras su puesta en marcha.

El análisis, basado en mediciones satelitales de la NASA y en el estudio de más de 6.700 instalaciones a nivel global, advierte de que los centros de datos generan lo que se conoce como “islas de calor”, un fenómeno que concentra temperaturas más elevadas en áreas próximas a estas infraestructuras tecnológicas.

Un efecto térmico con alcance local significativo

Según el estudio, el impacto térmico no se limita al perímetro inmediato de las instalaciones, sino que puede extenderse hasta un radio de aproximadamente 10 kilómetros, afectando a zonas colindantes y alterando las condiciones ambientales locales.

Este fenómeno está directamente relacionado con el calor residual generado por los equipos informáticos y los sistemas de refrigeración, elementos clave para el funcionamiento de los centros de datos pero que, a su vez, contribuyen a la acumulación de temperatura en el entorno.

En el caso de Aragón, donde se está produciendo un crecimiento acelerado de este tipo de infraestructuras, el estudio identifica un aumento anómalo de la temperatura superficial en comparación con regiones cercanas sin presencia significativa de centros de datos.

El papel de la inteligencia artificial en el aumento del consumo energético

El informe también advierte de que el impacto térmico podría intensificarse en los próximos años debido al auge de tecnologías como la inteligencia artificial, cuyo procesamiento requiere una capacidad computacional significativamente mayor.

En este sentido, los investigadores estiman que, en un horizonte de entre tres y cinco años, el consumo energético asociado al procesamiento de datos podría superar incluso al de la fabricación de hardware, lo que incrementaría la generación de calor y, por tanto, la necesidad de sistemas de refrigeración más intensivos.

Un desafío creciente para la planificación del sector

Este escenario plantea nuevos retos para el desarrollo del sector de los centros de datos, especialmente en regiones como Aragón, que se están consolidando como hubs estratégicos en Europa.

El estudio subraya la necesidad de integrar estos impactos en las evaluaciones ambientales y en la planificación de nuevas instalaciones, con el objetivo de mitigar los efectos sobre el entorno y garantizar un crecimiento sostenible del ecosistema digital.

En un contexto marcado por la rápida expansión de la infraestructura digital, el equilibrio entre desarrollo tecnológico y sostenibilidad se perfila como uno de los principales desafíos para la industria en los próximos años.