Google continúa ampliando la infraestructura que sustenta sus servicios cloud y de inteligencia artificial con el despliegue de dos nuevos cables submarinos en el Atlántico. Los sistemas Nuvem y Sol, anunciados por la compañía en 2025, ya han alcanzado Bermudas, un hito que marca el avance de un proyecto destinado a reforzar la conectividad entre España, Estados Unidos, Bermudas y Portugal.
Ambos cables forman parte de la estrategia de Google para incrementar la capacidad y la resiliencia de su red privada global, en un momento en el que el crecimiento de la inteligencia artificial, el cloud y el tráfico de datos exige infraestructuras de comunicaciones cada vez más robustas.
El sistema Sol conectará Santander (España) con Palm Coast (Florida), mientras que Nuvem enlazará Carcavelos (Portugal) con Carolina del Sur, incorporando una derivación hacia Bermudas. Juntos crearán nuevas rutas transatlánticas que complementarán la infraestructura existente y reducirán la dependencia de los corredores tradicionales.
Más capacidad para la infraestructura digital
Los cables submarinos se han convertido en uno de los pilares de la economía digital. Más del 95 % del tráfico internacional de Internet circula por estas infraestructuras, que sostienen la actividad de los grandes proveedores cloud, los centros de datos hyperscale y las plataformas de inteligencia artificial.
La incorporación de Nuvem y Sol permitirá a Google aumentar la capacidad disponible entre Europa y Norteamérica, además de diversificar las rutas de transmisión para mejorar la resiliencia de la red frente a incidencias o interrupciones del servicio.
Esta redundancia resulta especialmente relevante para aplicaciones de inteligencia artificial y servicios cloud, donde la disponibilidad y la baja latencia son factores críticos. A medida que crecen las cargas de trabajo distribuidas entre distintas regiones, disponer de múltiples conexiones submarinas se convierte en un elemento esencial para garantizar la continuidad operativa de los centros de datos.
Además, el aterrizaje de ambos cables en Bermudas contribuirá a mejorar la conectividad internacional del archipiélago, que aspira a consolidarse como un punto estratégico de interconexión en el Atlántico.
España gana peso como puerta de entrada del tráfico transatlántico
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es el papel que desempeñará España en la red global de Google. Con el cable Sol, Santander se convertirá en un nuevo punto de aterrizaje de una infraestructura transatlántica de gran capacidad, reforzando la posición del país como nodo estratégico para el intercambio de datos entre Europa y América.
La llegada de este sistema se suma a otros proyectos recientes impulsados por grandes tecnológicas y operadores de telecomunicaciones, consolidando la Península Ibérica como uno de los principales corredores internacionales de conectividad. Para el ecosistema de centros de datos, esta evolución supone un factor de gran relevancia, ya que la disponibilidad de rutas submarinas diversificadas mejora la latencia, incrementa la resiliencia de las comunicaciones y favorece el establecimiento de nuevas regiones cloud y campus hyperscale.
Aunque los cables conectarán directamente Europa con Estados Unidos, su impacto también se dejará sentir en Latinoamérica, ya que buena parte del tráfico digital de la región transita por infraestructuras atlánticas antes de alcanzar los grandes centros de datos estadounidenses y europeos. El aumento de capacidad y la creación de nuevas rutas contribuirán a fortalecer esa conectividad y facilitarán el crecimiento de servicios cloud, plataformas de IA y aplicaciones de baja latencia para empresas y usuarios latinoamericanos.
Con Nuvem y Sol, Google continúa ampliando una red privada que ya supera decenas de cables submarinos en todo el mundo.
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