Colombia busca aprovechar el crecimiento de la inteligencia artificial y los servicios cloud para consolidarse como un hub regional de centros de datos. El país cuenta con más de 1.160 millones de dólares de inversión proyectada hacia 2030 e incluso, nuevas previsiones sitúan el mercado por encima de 1.450 millones de dólares en 2031.
El país cuenta actualmente con 42 centros de datos en operación, según las cifras difundidas en torno al estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La expansión responde al crecimiento de la nube, la analítica, los servicios digitales y, cada vez más, las cargas de inteligencia artificial, que están elevando las necesidades de capacidad de procesamiento, almacenamiento y conectividad.
Las cuantías económicas proceden de diferentes estudios y no son directamente comparables: el BID sitúa la inversión del sector por encima de 1.160 millones de dólares hacia 2030, mientras que las proyecciones de Arizton apuntan a que el mercado podría pasar de unos 450 millones de dólares en 2025 a 1.450 millones en 2031, con un crecimiento anual compuesto del 21,46%.
La energía se convierte en el principal cuello de botella
El crecimiento previsto también pone sobre la mesa una cuestión crítica para la infraestructura digital: de dónde procederá la electricidad necesaria para alimentar los nuevos centros de datos.
El vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo, planteó durante Andicom aumentar la generación eléctrica en el Alto Caribe como una condición para que Colombia pueda competir por nuevos proyectos de data centers de hiperescala.
Restrepo señaló que la demanda asociada a estas instalaciones no podría cubrirse con la infraestructura energética actual ni con la capacidad actualmente proyectada. Su propuesta contempla desarrollar nueva generación en el corredor del Alto Caribe en varias fases.
La cuestión es especialmente relevante para las instalaciones orientadas a IA. Los grandes clústeres de GPU requieren suministro eléctrico continuo y elevadas densidades de potencia, lo que convierte el acceso a la red y la disponibilidad de generación en factores cada vez más determinantes a la hora de seleccionar una ubicación.
La estrategia planteada por el Gobierno colombiano pasa por aprovechar esa demanda para transformar capacidad energética en capacidad de cómputo. “Exportar energía significa exportar inteligencia artificial”, resumió Restrepo.
Conectividad y capacidad digital
No obstante, la energía no es el único factor decisivo. La expansión de los data centers deberá ir acompañada de redes de fibra, conectividad internacional, talento especializado, sostenibilidad y un marco regulatorio que permita desarrollar los proyectos con mayor previsibilidad.
La posición geográfica de Colombia y su conexión internacional mediante cables submarinos constituyen uno de los argumentos para atraer nuevas inversiones. El crecimiento de la infraestructura digital también puede reforzar la soberanía de datos del país y reducir la dependencia de capacidades alojadas fuera de sus fronteras.
El reto para Colombia será ahora pasar de las previsiones de crecimiento a proyectos concretos.
Comments