Antel ha alcanzado las 900 radiobases 5G desplegadas en Uruguay, consolidando la expansión de su red móvil y avanzando hacia una nueva etapa de conectividad con el desarrollo de una arquitectura 5G Standalone (SA).

El operador estatal uruguayo anunció el hito durante la inauguración de su espacio en la Expo Prado 2026, donde su presidente, Alejandro Paz, señaló que la compañía continuará ampliando la infraestructura necesaria para soportar nuevos servicios y modelos de negocio sobre la red 5G.

La cifra supone un crecimiento significativo respecto al despliegue registrado en años anteriores. Según datos de Ursec correspondientes a 2025, Uruguay contaba entonces con 1.054 radiobases 5G, de las que 799 pertenecían a Antel.

El siguiente paso para el operador será avanzar hacia el 5G Standalone, una evolución de la tecnología que permite operar sobre un núcleo de red 5G nativo y abre la puerta a servicios con menores latencias, mayor capacidad de gestión de recursos y nuevas posibilidades para aplicaciones empresariales e industriales.

5G como infraestructura para nuevos servicios

El despliegue de las 900 radiobases refuerza la infraestructura de acceso móvil de Antel en un momento en el que las redes 5G empiezan a desempeñar un papel que va más allá de la conectividad de los usuarios finales.

El operador prevé utilizar la evolución de la red para desarrollar nuevas verticales de negocio asociadas a la conectividad avanzada. El 5G SA puede facilitar, entre otros usos, la creación de redes con características diferenciadas para empresas y aplicaciones críticas mediante tecnologías como la segmentación de red (network slicing).

Para el ecosistema de infraestructura digital, esta evolución también tiene implicaciones sobre la capacidad de procesamiento y transporte de datos. El crecimiento del tráfico móvil exige redes de acceso más densas y una infraestructura de fibra y computación capaz de trasladar y procesar los datos generados por los nuevos servicios.

Paz señaló que Antel está centrando su estrategia en reforzar la conectividad como base de su actividad y que el operador buscará desarrollar los nuevos servicios asociados al 5G Standalone.

Fibra óptica para ampliar la cobertura

El despliegue móvil se complementa con la expansión de la red de fibra óptica de Antel. La compañía completó en junio la cobertura de todos los pueblos uruguayos de más de 1.000 habitantes y prevé alcanzar antes de finales de 2026 las localidades de más de 500 habitantes.

Antel calcula que en diciembre podrá haber conectado mediante fibra óptica todos los pueblos del país con más de 500 habitantes. Para 2027, el objetivo será extender la infraestructura a localidades con más de 100 hogares.

En paralelo, Uruguay se prepara para una nueva subasta de espectro que incluirá frecuencias en las bandas de 900 MHz, 1.700/2.100 MHz y 26 GHz. La disponibilidad de nuevo espectro permitirá a los operadores continuar ampliando y densificando sus redes 5G en los próximos años.

Con las 900 radiobases ya desplegadas y el objetivo de avanzar hacia 5G SA, Antel entra así en una nueva fase de desarrollo de su infraestructura de telecomunicaciones, en la que la red móvil y la fibra óptica tendrán un papel cada vez más integrado en el ecosistema de infraestructura digital del país.