La asociación gallega Icoeume, que agrupa a operadores locales de telecomunicaciones, defiende el papel de las redes WiMAX como infraestructura complementaria a la fibra óptica para garantizar el acceso a internet en entornos rurales y mejorar la resiliencia de las redes de telecomunicaciones.

La organización sostiene que, aunque el despliegue de fibra óptica ha transformado la conectividad en numerosas zonas, sigue siendo necesario mantener tecnologías inalámbricas capaces de asegurar el servicio cuando la infraestructura fija presenta incidencias o cuando el despliegue de nuevas redes resulta técnica o económicamente inviable.

Una infraestructura complementaria para el medio rural

Desde Icoeume, según señala COPE, destacan que WiMAX continúa desempeñando una función relevante como red de respaldo, especialmente en municipios con baja densidad de población y una orografía compleja. En estos escenarios, las soluciones inalámbricas permiten mantener la conectividad mientras se restablecen posibles averías en la red de fibra o cubrir áreas donde el tendido de cable no resulta eficiente.

La asociación recuerda que numerosos operadores rurales combinan ambas tecnologías para ofrecer mayor disponibilidad del servicio y responder a las necesidades de hogares, empresas y administraciones públicas.

En un contexto como el que vivimos hoy en día, marcado por la creciente digitalización, la continuidad de la conectividad adquiere un carácter estratégico para servicios esenciales como la educación, la sanidad, el teletrabajo o la administración electrónica.