ACS considera que el ciclo expansivo de los centros de datos continuará al menos durante los próximos cinco años y prevé que su negocio vinculado a infraestructura digital alcance unos ingresos de hasta 25.000 millones de euros en 2030. La estimación confirma el peso creciente que este segmento ha adquirido dentro de la estrategia del grupo, en un contexto marcado por el auge de la inteligencia artificial, la computación cloud y la electrificación de la economía.

Las previsiones fueron trasladadas por el consejero delegado de ACS, Juan Santamaría, durante la última junta de accionistas de la compañía, celebrada en Madrid. El directivo defendió que existe una elevada visibilidad sobre la evolución del mercado de centros de datos y aseguró que la demanda global seguirá creciendo a medida que el desarrollo de infraestructuras digitales en Estados Unidos se traslade progresivamente a Europa y otros mercados internacionales.

Actualmente, ACS se ha consolidado como uno de los principales contratistas mundiales de centros de datos, especialmente a través de su filial Turner en Norteamérica. La compañía participa en proyectos de gran escala para hyperscalers y operadores de inteligencia artificial, incluyendo campus de varios cientos de megavatios en Estados Unidos.

Los centros de datos, nuevo motor de crecimiento

El grupo constructor ha convertido las infraestructuras digitales en uno de los pilares centrales de su plan estratégico. Según los datos presentados por la compañía, ACS cuenta actualmente con una cartera de proyectos EPCM (Engineering, Procurement & Construction Management) vinculados a centros de datos valorada en más de 14.000 millones de euros y con capacidad superior a 9 GW IT en ejecución.

La estrategia del grupo no se limita únicamente a la construcción. En los últimos meses, ACS ha reforzado su posicionamiento como desarrollador e inversor en centros de datos a través de una alianza con Global Infrastructure Partners (GIP), firma perteneciente a BlackRock. Ambas compañías impulsan una plataforma global orientada al desarrollo y operación de infraestructuras digitales de nueva generación.

El objetivo conjunto pasa por alcanzar 3 GW de capacidad operativa en 2030, con proyectos actualmente en desarrollo en Estados Unidos, España y Australia. La plataforma se dirige principalmente a operadores hyperscale y compañías especializadas en inteligencia artificial, uno de los segmentos con mayor crecimiento previsto dentro del mercado global de infraestructura digital.

IA, energía y expansión global

Durante la junta de accionistas, Florentino Pérez subrayó además el papel de la inteligencia artificial como uno de los grandes impulsores de inversión en infraestructuras de nueva generación. El presidente de ACS destacó proyectos emblemáticos desarrollados por la compañía, como campus de hasta 2 GW en Luisiana o instalaciones para CoreWeave y Vantage en Estados Unidos.

La compañía considera que el crecimiento de los centros de datos estará estrechamente ligado a la disponibilidad energética y a la capacidad de garantizar suministro eléctrico estable, especialmente en proyectos asociados a IA generativa y computación acelerada. En este sentido, ACS también está reforzando su presencia en sectores complementarios como energía, electrificación y almacenamiento.

España ocupa además una posición cada vez más relevante dentro de esta estrategia. El grupo participa en diversos proyectos nacionales y se beneficia del creciente atractivo del mercado español para el despliegue de centros de datos, impulsado por la disponibilidad de energía renovable, suelo industrial y conectividad internacional.

Las previsiones de ACS reflejan la dimensión que está adquiriendo el negocio de infraestructura digital dentro del sector constructor y energético global. En paralelo al crecimiento de la IA y la nube, los centros de datos se han convertido en uno de los principales vectores de inversión para grandes grupos industriales, fondos de infraestructuras y operadores tecnológicos.