ACS, Telefónica y Banco Santander han reforzado su alianza para impulsar la candidatura española a una de las gigafactorías de inteligencia artificial que la Unión Europea prevé desplegar en el continente. El proyecto, que ya se anunció hace unos meses, está respaldado por el Gobierno y aspira a movilizar hasta 5.000 millones de euros y convertir a España en uno de los principales polos europeos de infraestructura de cómputo para IA.

La iniciativa contempla una instalación de nueva generación en Móra la Nova (Tarragona), con una segunda sede asociada en San Fernando de Henares (Madrid). El objetivo es desarrollar una infraestructura capaz de concentrar una enorme capacidad de procesamiento para entrenar y ejecutar modelos avanzados de inteligencia artificial.

El proyecto se articula mediante un consorcio público-privado en el que participan Telefónica, ACS, Banco Santander, Multiverse Computing, la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) y la Generalitat de Catalunya.

Una infraestructura de cómputo a gran escala

La propuesta española parte de una premisa diferente a la de un centro de datos convencional. En este contexto, ACS aportaría su experiencia en construcción y grandes infraestructuras, mientras que Telefónica asumiría un papel vinculado a las telecomunicaciones, conectividad y servicios digitales. Santander aportaría capacidad financiera y Multiverse Computing la tecnología de software para optimizar cargas de IA.

La infraestructura requerirá, por tanto, una combinación de suministro eléctrico de gran escala, sistemas avanzados de refrigeración, redes de alta capacidad y baja latencia y una arquitectura diseñada específicamente para cargas de inteligencia artificial.

El proyecto prevé alcanzar alrededor de 150 MW de capacidad y utilizar suministro eléctrico procedente íntegramente de fuentes renovables, según informaciones publicadas sobre la propuesta.

Más de 1.000 millones de euros de apoyo público

El Gobierno español ya ha comprometido 719,85 millones de euros para capitalizar la participación de la SETT en el consorcio. A esta cantidad se suman otros 300 millones de euros destinados al organismo europeo EuroHPC para contribuir al programa de gigafactorías.

La estructura societaria establece que la SETT contará con un 47,99%, mientras que Telefónica, ACS y Santander tendrán cada una un 15,67%. Multiverse Computing contará con un 4% y la Generalitat de Catalunya con un 1%.

La candidatura española competirá por una de las cinco gigafactorías que la Unión Europea pretende impulsar para aumentar la capacidad de computación europea y reducir su dependencia de infraestructura de IA situada fuera del continente.

Para España, el proyecto supondría ampliar su ecosistema de infraestructura de computación avanzada, que ya cuenta con instalaciones como el Barcelona Supercomputing Center y el CESGA, y conectar esa capacidad científica con una infraestructura orientada al uso empresarial de inteligencia artificial.

La decisión europea será, por tanto, determinante. Si España consigue una de las instalaciones, el reto pasará de presentar una candidatura a construir una infraestructura de varios miles de millones de euros, con una demanda energética y de conectividad muy superior a la de los centros de datos tradicionales.