Dassault Systèmes&Vertiv Factoria IA
Dassault Systemes & Vertiv – Vertiv

Vertiv y Dassault Systèmes han anunciado una colaboración para configurar, simular y validar virtualmente la infraestructura de las factorías de inteligencia artificial (IA) antes de iniciar su construcción. El objetivo es reducir la complejidad de la instalación física y acelerar la puesta en servicio de capacidad de cómputo.

La iniciativa combina la plataforma 3DEXPERIENCE de Dassault Systèmes con las soluciones de infraestructura crítica de Vertiv. El trabajo se apoya en el gemelo virtual configurable Vertiv SmartRun y amplía este enfoque a soluciones integradas de centros de datos, incluida Vertiv OneCore.

La propuesta responde a uno de los principales retos de las factorías de IA: coordinar sistemas de alta densidad de cómputo con suministro eléctrico, refrigeración, redes y controles. Una modificación en cualquiera de estos elementos puede afectar al diseño global, por lo que validar su interacción antes de construir puede reducir cambios de ingeniería y problemas durante la puesta en marcha.

Ingeniería integrada para la infraestructura de IA

La plataforma 3DEXPERIENCE permite convertir los activos de energía y refrigeración de Vertiv en modelos configurables. Los ingenieros pueden evaluar distintas configuraciones, analizar las consecuencias de los cambios entre disciplinas y validar el comportamiento del sistema mediante simulaciones y modelos multifísicos.

El enfoque toma como referencia el diseño NVIDIA Vera Rubin DSX AI Factory y el NVIDIA Omniverse DSX Blueprint. A partir de estos modelos, las compañías buscan mantener la trazabilidad de las decisiones de ingeniería desde la configuración inicial hasta la construcción, la puesta en marcha y las futuras actualizaciones tecnológicas.

Vertiv OneCore, por su parte, integra infraestructura de energía crítica, gestión térmica y otros sistemas de soporte en una solución de construcción híbrida para centros de datos. Su representación como sistema digital integrado pretende facilitar la coordinación entre componentes y reducir la incertidumbre antes del despliegue físico.

Hasta un 50% menos de tiempo de despliegue

Las compañías presentan varios objetivos de rendimiento para el enfoque combinado. Las cifras proceden de los supuestos de modelización de Vertiv y no de resultados medidos en una instalación operativa.

El aumento de hasta un 30% en los tokens acumulados se atribuye exclusivamente a la disponibilidad anticipada de la infraestructura, manteniendo la misma capacidad instalada. No representa una mejora de la eficiencia operativa ni un incremento demostrado del rendimiento de los equipos.

La distinción es relevante para los operadores: adelantar la puesta en servicio puede acelerar el retorno de la inversión al permitir que las cargas de trabajo comiencen a ejecutarse antes, pero el resultado dependerá de la ejecución del proyecto y de la disponibilidad efectiva de los sistemas de cómputo.

La coordinación de energía y refrigeración, clave para escalar

El diseño conjunto de energía, refrigeración y cómputo gana importancia a medida que las factorías de IA incorporan cargas de mayor densidad. La simulación virtual permite anticipar restricciones de diseño y analizar cómo afectan las decisiones de infraestructura a la configuración completa.

Sin embargo, el gemelo virtual no elimina la necesidad de validar los sistemas físicos durante la construcción y la puesta en marcha. Su aportación consiste en detectar incompatibilidades antes, reducir iteraciones y preservar la coherencia entre el diseño previsto y la instalación final.

La colaboración se presentó durante NVIDIA GTC Berlín, celebrado del 20 al 22 de octubre, con una demostración de las herramientas de ingeniería, los diseños de referencia y los activos de energía y refrigeración de Vertiv.

La simulación como herramienta para acelerar la capacidad de IA

La iniciativa refleja una evolución en el diseño de centros de datos: pasar de dimensionar componentes por separado a validar la infraestructura como un sistema integrado. En un mercado donde el tiempo de disponibilidad de cómputo influye directamente en la explotación de las inversiones, reducir los cambios en obra puede aportar una ventaja operativa.

El valor final dependerá de que las estimaciones de diseño se traduzcan en menores plazos reales de construcción y puesta en marcha, sin comprometer la fiabilidad, la eficiencia energética ni la capacidad de refrigeración.