El Servicio Nacional de Salud (SNS) de Portugal vió afectado ayer 19 de octubre su desarrollo cuando un fallo eléctrico en un centro de datos, dejó fuera de servicio varios sistemas informáticos.
La incidencia afectó a la actividad de centros de salud y hospitales, donde los profesionales no pudieron acceder con normalidad a los historiales de los pacientes ni emitir recetas electrónicas.
Una interrupción eléctrica afecta a los sistemas sanitarios
Los problemas comenzaron alrededor de las 10:00, hora local, y tuvieron un alcance nacional, según los reportes recogidos por medios portugueses. La Federación Nacional de Médicos (FNAM) alertó de incidencias en distintas unidades locales de salud, entre ellas las de São João, Matosinhos y Médio Ave.
La entidad responsable de los sistemas tecnológicos compartidos del Ministerio de Salud, SPMS, atribuyó la incidencia a un corte de suministro eléctrico en su centro de datos del norte. Según explicó en un comunicado, se produjeron dos interrupciones sucesivas: la primera se resolvió rápidamente, pero la segunda provocó la indisponibilidad de los sistemas de información.
Entre los servicios afectados estaban el Registro Nacional de Usuarios y la Prescripción Electrónica Médica (PEM), además del acceso al Registro de Salud Electrónico. La incidencia impidió a los profesionales consultar datos clínicos y emitir recetas con normalidad, mientras algunos pacientes sufrieron retrasos o no pudieron recibir la atención prevista.
Recuperación de los servicios y redundancia de la infraestructura
Los SPMS comunicaron que hacia las 15:00 los equipos técnicos habían restablecido prácticamente todos los servicios y sistemas, incluidos el Registro Nacional de Usuarios y la prescripción electrónica. La resolución de la incidencia se confirmó posteriormente durante esa misma tarde.
La entidad también anunció que espera disponer, antes de finalizar 2026, de una nueva infraestructura financiada con fondos del Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR). Según los SPMS, esta permitirá mantener la redundancia en tiempo real de los principales sistemas del SNS y reforzar la seguridad y el rendimiento de las plataformas digitales. Además, prevé reformar la arquitectura energética del centro de datos existente.
La continuidad operativa, un requisito para la salud digital
El incidente pone de relieve la dependencia de los servicios sanitarios respecto a la disponibilidad de sus infraestructuras digitales. En este tipo de entornos, la resiliencia no depende únicamente de recuperar los sistemas después de una interrupción, sino también de disponer de alimentación eléctrica redundante, mecanismos de continuidad operativa y alternativas para mantener el acceso a información clínica crítica.
La redundancia en tiempo real anunciada por los SPMS podría reducir el impacto de futuras incidencias, aunque su eficacia dependerá de la arquitectura final, de la independencia de los sistemas de respaldo y de las pruebas de recuperación que se realicen. La información publicada no detalla todavía el diseño técnico de la nueva infraestructura.
Para los operadores de centros de datos que dan soporte a servicios esenciales, el caso portugués vuelve a situar la disponibilidad eléctrica y la continuidad del servicio entre las prioridades de diseño y operación. En sanidad, una interrupción informática puede trasladarse directamente a la atención de los pacientes.
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