El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha aplicado el arancel del 50% a los productos brasileños exportados al país norte americano a partir del 1 de agosto. Esta es la tasa más alta aplicada, aumentando así la pelea entre los dos países.
Brasil es una de las 22 naciones comunicadas por el gobierno estadunidense, siendo el único a recibir la mayor tasa aplicada. Trump ha definido tarifas mínimas sobre productos importados que varían entre el 20% y el 50%, según el país. Filipinas es el país con menor tasa aplicada, el 20%.
A través de una misiva enviada al homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, Trump ha acusado Brasil de “ataques” a las empresas tecnológicas estadunidenses y de perseguir el expresidente brasileño, Jair Bolsonaro, quien responde una demanda por una supuesta tentativa de golpe de Estado tras las elecciones celebradas en 2022 que llevaron a Lula nuevamente al gobierno.
El presidente brasileño no se ha intimidado con la carta enviada por Trump. Lula ha respondido que el aumento será recíproco y ha alertado Trump sobre su interferencia en el sistema judiciario en el país.
El 'tarifazo’ de 50% a todos los productos brasileños exportados para los Estados Unidos será respondido con la Ley de Reciprocidad Económica, sancionada en abril de este año por Lula e apoyada por el Congreso brasileño. La ley establece criterios para la suspensión de concesiones comerciales, inversiones y obligaciones relacionadas con los derechos de propiedad intelectual en respuesta a las medidas unilaterales adoptadas por un país o bloco económico que resulten negativas para la competitividad internacional brasileña.
“En este sentido, cualquier aumento arancelario unilateral se regirá por la Ley de Reciprocidad Económica de Brasil. La soberanía, el respeto y la defensa inquebrantable de los intereses del pueblo brasileño son los valores que guían nuestra relación con el mundo, dijo Lula.
La carta de Trump cita que la relación comercial entre el gigante sudamericano y EEUU es “injusta”. “Nuestra relación, infelizmente, ha estado lejos de ser recíproca”, ha escrito Trump, aunque el Ministerio de Desarrollo brasileño haya intentado demostrar lo contrario. Desde 2009, Brasil ha registrado déficits comerciales seguidos con los EEUU, evidenciando que Brasil ha gastado más con las importaciones de lo que ha recaudado con las exportaciones.
A lo largo de este período, las ventas americanas a Brasil superaron las importaciones en 90.280 millones de dólares, es decir, 493.000 millones de reales hasta julio de 2025.
Cómo afecta el sector de data centers la medida de Trump
La tarifa de Estados Unidos aplicada a Brasil puede tener efectos indirectos significativos para el sector de data centers en Brasil a pesar de no ser el blanco directo de la medida.
Muchos de los componentes tecnológicos utilizados por la industria de data center son importados de los EEUU, como servidores, sistemas de refrigeración y equipos de red. Con la respuesta de Brasil a la reciprocidad, los costos de importar estos equipos podrían subir, afectando la expansión y la modernización de data centers.
La medida aplicada a Brasil también podría influir en las inversiones, una vez que las empresas estadunidenses que operan data centers en Brasil podrían reevaluar sus inversiones debido al clima político y comercial, ocasionando un frenazo en nuevos proyectos o relocalizaciones, reduciendo así la competitividad del país frente a los otros países latinoamericanos con condiciones, por ahora, más estables.
Por otro lado, la situación también impactaría los servicios de cloud e IT, puesto que muchas empresas brasileñas dependen de los servicios de la nube alojados en los Estados Unidos. En caso de que las tarifas afectarán el flujo de datos o acuerdos comerciales, impactaría la disponibilidad o el precio de estos servicios.
A día de hoy los sectores que serán más impactados con la decisión de ambos países será la siderurgia, el agro negocio y la industria textil.
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