Telefónica y Vodafone reordenan su sociedad de fibra Fiberpass al incorporar a AXA IM como socio inversor de referencia, reforzando la monetización de redes y la atracción de capital infra en España.​

La gestora francesa tomará en torno a un 30–40% del capital, en una operación que valora la compañía en aproximadamente 1.500 millones de euros incluyendo deuda y que permitirá a las telecos aflorar plusvalías y reducir apalancamiento.​

Fiberpass nació como una ‘fiberco’ participada mayoritariamente por Telefónica, que controlaba el 63% (38% a través de Telefónica España y 25% vía Telefónica Infra), frente al 37% de Vodafone España, ahora propiedad de Zegona. Tras la transacción, el esquema accionarial quedará previsiblemente con Telefónica como socio de control, con alrededor del 55–60%, Vodafone reduciendo su peso al entorno del 5–10% y AXA IM como tercer socio con el 30–40% restante, en línea con el objetivo de la británica de monetizar parte de sus infraestructuras.​

La incorporación de AXA IM se produce en un contexto de intensa creación de ‘fibercos’ en el mercado español, donde operadores como MasOrange y la propia Vodafone ya han dado entrada a fondos como GIC en vehículos específicos para monetizar despliegues de fibra. Para el ecosistema de infraestructuras digitales y de centros de datos, la operación refuerza la figura de la red mayorista neutra como plataforma clave para soportar el crecimiento del tráfico, la conectividad de edge y la densificación de puntos de presencia en España.

La ‘fiberco’ presta servicios mayoristas de fibra óptica y otros servicios de conectividad sobre tecnología de fibra en áreas seleccionadas del mercado español, dando servicio a unos 1,4 millones de clientes y cubriendo alrededor de 3,6–3,65 millones de unidades inmobiliarias, lo que supone cerca del 12% de la red nacional de fibra de Telefónica.

Tanto Telefónica España como Vodafone España se han comprometido a utilizar las redes de Fiberpass para sus servicios minoristas y mayoristas durante plazos de entre 25 y 30 años, garantizando la visibilidad de ingresos y un ebitda estimado de unos 125 millones de euros en los primeros años de vida de la sociedad.​