Telefónica estaría en conversaciones para recomprar parte de su infraestructura de radioenlaces en España, en una operación que reflejaría un cambio estratégico hacia la recuperación de activos considerados críticos para la conectividad.

Según diversas informaciones del sector, la compañía negocia la posible adquisición de Lineox, la plataforma que actualmente gestiona estos activos tras su venta en 2020 al fondo Asterion Industrial Partners. El activo estaría valorado en torno a 100 millones de euros, lo que situaría la operación en una escala moderada pero con alto valor estratégico.

Un giro en la estrategia de infraestructuras

La potencial recompra se enmarca en una tendencia más amplia dentro del sector telco europeo, donde los operadores están reconsiderando decisiones pasadas de desinversión para recuperar control sobre infraestructuras clave.

En el caso de Telefónica, la red de radioenlaces —compuesta por miles de conexiones que soportan el backhaul móvil, especialmente en zonas rurales o de difícil acceso— fue traspasada a Asterion en 2020 como parte de una estrategia de optimización de activos.

Estos sistemas siguen siendo esenciales para garantizar la conectividad en áreas donde la fibra no resulta económicamente viable, además de actuar como complemento a las redes de alta capacidad.

Infraestructura crítica en la era del dato

La posible operación adquiere especial relevancia en el actual contexto de transformación digital, marcado por el crecimiento del tráfico de datos, el despliegue de 5G y la creciente demanda de infraestructuras resilientes.

La recuperación de este tipo de activos permitiría a Telefónica reforzar el control sobre su red de transporte, optimizar costes operativos y mejorar la calidad del servicio en zonas menos densamente pobladas. Al mismo tiempo, encaja con una estrategia más amplia de consolidación y fortalecimiento en sus mercados clave europeos.

Reordenación del mapa telco

Este movimiento también se interpreta como una señal del cambio de ciclo en el sector, donde los operadores buscan mayor escala y control en un entorno competitivo y regulatorio complejo.

En los últimos años, Telefónica ha combinado desinversiones selectivas con nuevas adquisiciones para reforzar su posición en Europa, en un intento por ganar eficiencia y adaptarse a un mercado cada vez más exigente en términos de inversión en infraestructuras digitales.

De confirmarse, la recompra de estos activos supondría un paso más en esa estrategia, subrayando el valor creciente de las infraestructuras de conectividad como base del ecosistema digital y soporte de servicios avanzados como la nube o la inteligencia artificial.