Serosense ha formalizado la compra de varios terrenos en Alcarràs (Lleida) con el objetivo de desarrollar un centro de datos, una iniciativa que marcaría la llegada de este tipo de infraestructuras a la provincia.

El proyecto se ubicará en las inmediaciones de la N-II, en un enclave bien conectado también con la A-2 y a escasos kilómetros de la ciudad de Lleida, lo que refuerza su atractivo logístico y tecnológico.

Con esta operación, la energética —integrada en el grupo Visalia— da sus primeros pasos en el sector de los centros de datos, un segmento estratégico impulsado por el crecimiento exponencial de la demanda digital.

Un campus de hasta 30 MW

El desarrollo contempla una instalación de aproximadamente 12.000 metros cuadrados, con una potencia inicial estimada en 10 MW, ampliable hasta los 30 MW en función de la evolución del proyecto.

Además, la infraestructura podría generar en torno a 80 empleos directos, dependiendo del grado de automatización y de las necesidades operativas finales.

Este planteamiento sitúa el proyecto en la categoría de desarrollos regionales con potencial de escalado, alineados con la creciente descentralización de los centros de datos fuera de los grandes hubs tradicionales.

Energía, agua y conectividad

Uno de los factores clave del proyecto es la idoneidad del emplazamiento. Los terrenos se encuentran en la zona regable del Canal de Pinyana, lo que facilita el acceso a recursos hídricos necesarios para la refrigeración, uno de los principales retos operativos de este tipo de instalaciones.

A ello se suma la disponibilidad de conexión de fibra óptica y el acceso directo a infraestructuras viarias estratégicas, elementos fundamentales para garantizar baja latencia y eficiencia logística.

La propia naturaleza de Serosense como comercializadora eléctrica añade un elemento diferencial: el control sobre el suministro energético, un aspecto crítico en proyectos data center.

Tramitación urbanística: un proyecto en fase inicial

El suelo adquirido está clasificado como Suelo Urbano Delimitado Industrial (SUDI), lo que implica la necesidad de desarrollar un plan parcial, así como proyectos de urbanización y reparcelación.

Asimismo, será necesaria una modificación puntual del planeamiento urbanístico municipal (POUM) antes de avanzar hacia la ejecución del proyecto.

En este contexto, la iniciativa se encuentra aún en una fase temprana, con un horizonte estimado de varios años hasta su posible puesta en marcha.

Apoyo institucional y diversificación económica

El Ayuntamiento de Alcarràs ha mostrado su respaldo al proyecto desde sus primeras fases, destacando su encaje con la estrategia local de atracción de inversiones tecnológicas.

Desde el consistorio se subraya el potencial del centro de datos como vector de diversificación económica, en un territorio tradicionalmente vinculado a sectores primarios.

En paralelo, desde la compañía se enmarca la iniciativa en la necesidad de reforzar la infraestructura digital del territorio, apostando por un modelo energético descarbonizado y resiliente.

Alineado con la expansión del edge en España

La apuesta de Serosense refleja una tendencia creciente en el mercado español: el desarrollo de centros de datos en ubicaciones secundarias, impulsado por la necesidad de reducir latencias, acercar capacidad al usuario final y aprovechar recursos energéticos locales.

En este contexto, Alcarràs podría convertirse en un nuevo nodo emergente dentro del mapa digital del noreste peninsular, consolidando a Lleida como un territorio a tener en cuenta en la expansión del sector.