El Gobierno de Puerto Rico ha iniciado el proceso de licitación para la construcción de un nuevo cable submarino de fibra óptica, diseñado para reforzar la red troncal digital de la isla y mejorar la resiliencia de su infraestructura de telecomunicaciones frente a desastres naturales.

Este nuevo sistema de cable submarino forma parte del Programa de Resiliencia de Puerto Rico, el cuál está orientado a diversificar y reforzar la conectividad de la isla. En este caso, además de aumentar la capacidad de transmisión de datos, permitirá reducir la dependencia de enlaces únicos y mejorar la redundancia de la red troncal digital, un elemento crítico para centros de datos, servicios en la nube y aplicaciones de IA.

Se estima que el cable tenga una extensión aproximada de 600 kilómetros, con puntos de aterrizaje en San Juan, Ponce, Mayagüez (Puerto Rico) y St.Croix (Islas Vírgenes de EE.UU.).

Desde el punto de vista técnico, este nuevo cable submarino, está diseñado para sorportar transmisión de datos de alta capacidad, con varios pares de fibra óptica que permitirán un ancho de banda agregado suficiente para atender la creciente demanda de tráfico entre Puerto Rico, St.Croix y otras islas del Caribe. La arquitectura del sistema contempla protecciones de redundancia, con alternativas que minimizarán el riesgo de interrupciones por fallos físicos o eventos climáticos extremos, garantizando la continuidad del servicio.

Por el momento, el gobierno busca proveedores que puedan ejecutar la instalación del cable submarino y que cumpla con los estándares técnicos y ambientales. La licitación define los requisitos de ingeniería, construcción y puesta en marcha de la infraestructura.

De esta manera, Puerto Rico sigue los pasos de otras regiones del Caribe y Latinoamérica de invertir en cables submarinos estratégicos para garantizar la estabilidad de la infraestructura digital, respaldar la industria de centros de datos y reforzar la competitividad del ecosistema tecnológico local.