Paraguay y Taiwán han anunciado el desarrollo conjunto de un gran centro de inteligencia artificial que aspira a convertirse en una de las mayores infraestructuras de IA del mundo y en el principal nodo tecnológico de Sudamérica.

El proyecto, presentado durante la visita oficial del presidente paraguayo Santiago Peña a Taipéi, busca posicionar al país como un hub regional para computación avanzada, centros de datos y servicios de inteligencia artificial.

La iniciativa será financiada conjuntamente por ambos gobiernos y formará parte de una estrategia más amplia orientada a desarrollar capacidades soberanas en IA, atraer inversión tecnológica y aprovechar el enorme potencial energético de Paraguay, uno de los mayores exportadores mundiales de electricidad hidroeléctrica.

Aunque todavía no se han detallado cifras definitivas sobre capacidad IT, inversión o ubicación exacta, las autoridades paraguayas describen el proyecto como una infraestructura de escala global vinculada al desarrollo de inteligencia artificial, computación cloud y procesamiento masivo de datos. El Gobierno también prevé que el complejo impulse nuevas industrias relacionadas con semiconductores, innovación digital y servicios tecnológicos avanzados.

El anuncio llega en un momento de fuerte competencia internacional por atraer infraestructura asociada a IA generativa. La expansión de grandes modelos de lenguaje y computación acelerada está desencadenando una carrera global por disponer de energía, suelo y capacidad de procesamiento suficientes para albergar nuevos campus tecnológicos.

Energía hidroeléctrica como ventaja competitiva

Uno de los principales argumentos del Gobierno paraguayo para impulsar este proyecto es la disponibilidad de energía renovable de bajo coste procedente de las hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá. Paraguay genera actualmente grandes excedentes eléctricos, una circunstancia que las autoridades consideran clave para atraer inversiones en centros de datos e inteligencia artificial.

Durante el anuncio, el presidente Santiago Peña aseguró que el objetivo es transformar la energía paraguaya en desarrollo tecnológico y empleo cualificado, integrando al país dentro de la nueva economía digital global. El ministro de Tecnologías de la Información y Comunicación, Gustavo Villate, calificó el acuerdo con Taiwán como “el match perfecto” entre capacidad energética e infraestructura tecnológica.

El mandatario sudamericano destacó que este paso representa una oportunidad histórica para que el país se inserte en la nueva economía basada en tecnología, procesamiento de datos e innovación avanzada. “Hoy Paraguay y Taiwán se unen con el liderazgo de Taiwán en la producción de semiconductores y nuestro potencial en generación de energía renovable y abundante”, expresó.

La estrategia recuerda a movimientos recientes de otros países latinoamericanos que buscan aprovechar recursos energéticos abundantes para atraer infraestructura digital intensiva en consumo eléctrico. En el caso paraguayo, la combinación de excedentes hidroeléctricos y costes competitivos podría convertirse en un factor diferencial frente a mercados con mayores limitaciones energéticas.

Además del centro de IA, Paraguay y Taiwán firmaron varios acuerdos de cooperación tecnológica y comercial vinculados a innovación, digitalización y formación especializada.

Geopolítica tecnológica y ambición regional

El proyecto también tiene una importante dimensión geopolítica. Paraguay es uno de los pocos países que mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán, en un contexto de creciente tensión tecnológica global entre Estados Unidos, China y el ecosistema asiático de semiconductores e inteligencia artificial.

Durante su visita, Santiago Peña recorrió además instalaciones industriales y parques tecnológicos taiwaneses vinculados a semiconductores e IA, reforzando el interés paraguayo por integrarse en cadenas internacionales de innovación avanzada.

El Gobierno paraguayo pretende que el futuro campus actúe como catalizador para nuevas inversiones en cloud, centros de datos, conectividad y servicios digitales. Entre los objetivos oficiales figura atraer empresas tecnológicas internacionales y desarrollar capacidades locales de formación e investigación en inteligencia artificial.

No obstante, el anuncio también plantea interrogantes sobre la viabilidad técnica y financiera del proyecto. El desarrollo de infraestructuras IA de gran escala requiere inversiones multimillonarias, acceso estable a equipamiento avanzado —especialmente GPU y semiconductores— y redes internacionales de conectividad de alta capacidad.

Pese a ello, el movimiento confirma la creciente ambición de varios países latinoamericanos por posicionarse dentro del nuevo mapa global de inteligencia artificial. La disponibilidad energética, la expansión cloud y la necesidad de soberanía tecnológica están impulsando una nueva generación de proyectos de infraestructura digital en la región.

En este escenario, Paraguay busca aprovechar uno de sus principales activos estratégicos —la energía hidroeléctrica— para dar el salto desde exportador eléctrico a potencial proveedor regional de capacidad de computación avanzada e infraestructura para IA.