La Comunidad de Madrid (CAM), tal como había anunciado hace una semana, ha presentado las alegaciones al proyecto de Real Decreto estatal que busca regular la eficiencia energética y la sostenibilidad de los data centers.

Las alegaciones de la Comunidad de Madrid tienen como objetivo evitar una posible sobrerregulación que afecte a la competitividad del sector en la región con respecto a otras zonas. De esta manera, las observaciones emitidas por el gobierno regional madrileño, señala que el proyecto de Real Decreto va más allá de lo exigido por la Unión Europea en su Directiva (UE) 2023/1791 y el Reglamento Delegado (UE) 2024/1364, una vez que amplía la lista de indicadores obligatorios a cuestiones socioeconómicas, territoriales o de tráfico de datos, que nada tienen que ver con la eficiencia energética.

Según señalan desde Madrid, el punto más controvertido del RD sería el artículo 7, que condiciona el acceso y conexión de los data centers a la red eléctrica al cumplimiento previo de unos compromisos ambientales que no están contemplados por ningún otro país de la comunidad europea. Tales requisitos serían “desproporcionados” y “situarían a la Comunidad de Madrid – y a toda España – general, en clara desventaja frente a otros destinos europeos más ágiles y con menos imposiciones burocráticas”.

Además, desde la capital española, señalan que la disposición transitoria aplicaría las exigencias a proyectos en trámite, vulnerando la Constitución por retroactividad y falta de seguridad jurídica.

A pesar de las alegaciones, la CAM defiende que la eficiencia energética, debe seguir siendo “un eje prioritario”, pero que no pueden suponer un impedimento para la inversión e innovación, dada la importancia que el sector tiene no solo para la economía digital sino también para la transición energética, considerando la flexibilidad que el sector aporta a la red y la capacidad de integrar con renovables y el almacenamiento.

Crecimiento del sector

Se prevé que hasta 2030 el sector receba 58.000 millones de euros en inversiones, multiplicando por siete su capacidad actual en tan solo cinco años. Parte significativa de este valor se concentraría en la Comunidad de Madrid, que al verse afectada por el RD podría ver la cifra bajar a 12.500 millones, afectando negativamente el empleo, la innovación y el liderazgo tecnológico del sector.