Lightera ha puesto en marcha una nueva línea de producción de cables ópticos en su planta de Mexicali (Baja California), completando la segunda fase de desarrollo de su instalación en México.

Con esta expansión, la compañía refuerza su papel como proveedor estratégico de infraestructura para operadores de telecomunicaciones y centros de datos en México y Norteamérica, en un contexto de fuerte crecimiento del tráfico de datos y la demanda de conectividad de alta capacidad.​

Mientras que la primera etapa de la planta, inaugurada en 2017, se centraba en la conectorización de cables, la nueva fase incorpora una línea dedicada a la fabricación de cables de fibra óptica multitubo con hasta 288 fibras, orientados a redes troncales, campus de data center y despliegues de alta densidad.

El complejo genera actualmente alrededor de 400 empleos directos y está equipado con tecnología de manufactura avanzada y laboratorios internos para pruebas mecánicas y ópticas, lo que permite cumplir con los principales estándares internacionales de calidad y confiabilidad.​

Respuesta al auge de centros de datos y nube

Según Lightera, la ampliación de Mexicali responde al crecimiento acelerado de la infraestructura digital en la región, impulsado por el despliegue de nuevos data centers, la expansión de servicios cloud y la transformación tecnológica de operadores e ISPs. Al producir localmente y con certificaciones nacionales e internacionales, la planta puede atender con mayor agilidad la demanda del mercado mexicano y, al mismo tiempo, exportar a otros países de Latinoamérica y Norteamérica, reduciendo tiempos de entrega y costos logísticos.​