Neuquén Patagonia Argentina
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Los territorios propicios climáticamente para los centros de datos van ganando cada vez más protagonismo. Un ejemplo de ello es la Patagonia argentina quien está experimentando un crecimiento como posible destino para grandes campus de data centers impulsados por la creciente demanda de capacidad de computación para inteligencia artificial. La región combina temperaturas relativamente bajas, disponibilidad de energía renovable y gas de Vaca Muerta, además de amplias extensiones de terreno.

El interés se concentra especialmente en las provincias de Neuquén y Chubut, donde distintos desarrolladores y compañías energéticas están evaluando proyectos que podrían alcanzar cientos de megavatios de capacidad. El atractivo energético resulta especialmente relevante en un momento en el que la disponibilidad de potencia se ha convertido en uno de los principales condicionantes para el despliegue de infraestructura de IA.

Proyectos de cientos de megavatios

En Neuquén, la energética argentina Pampa Energía estudia desarrollar un data center junto a su central térmica de Loma de la Lata. El proyecto podría consumir hasta 500 MW y utilizar gas procedente de Vaca Muerta para generar la electricidad necesaria.

La infraestructura eléctrica asociada al proyecto requeriría una inversión cercana a los 900 millones de dólares, según explicó a Reuters Rubén Turienzo, director comercial de electricidad de Pampa Energía.

También en Neuquén, la compañía estadounidense FlexDomes busca financiación para un campus cuya primera fase contempla 120 MW de carga IT y una inversión de 1.400 millones de dólares. La instalación utilizaría energía procedente de Vaca Muerta.

En Chubut, la empresa polaca Green Capital anunció en julio sus planes para construir un data center de 300 MW en una primera fase, con una inversión estimada de 3.000 millones de dólares. El proyecto podría crecer posteriormente hasta alcanzar los 3 GW de capacidad.

La escala de estos proyectos refleja el cambio que está experimentando la infraestructura digital con la expansión de la IA. Los nuevos campus requieren cantidades de energía muy superiores a las de los centros de datos tradicionales, al tiempo que demandan soluciones capaces de gestionar mayores densidades de potencia y cargas de computación.

Patagonia busca aprovechar su ventaja energética

El clima es otro de los factores que juegan a favor de Patagonia. Las temperaturas de la región pueden contribuir a reducir las necesidades de refrigeración de los centros de datos, mientras que la disponibilidad de generación hidroeléctrica, eólica y gas natural ofrece diferentes alternativas para cubrir la demanda energética.

Neuquén cuenta además con Vaca Muerta, una de las mayores formaciones de shale gas del mundo. La proximidad entre generación energética y grandes consumidores podría permitir desarrollar modelos en los que parte de la electricidad destinada a los data centers se produzca localmente, reduciendo la dependencia de las redes de transmisión.

Sin embargo, la región todavía presenta importantes retos de infraestructura. La conectividad es uno de ellos, junto con la necesidad de construir nuevas instalaciones eléctricas para transportar y suministrar cientos de megavatios. Además, varios de los proyectos se encuentran todavía en fases iniciales y no cuentan con una decisión final de inversión.

En este contexto se encuadra también el proyecto anunciado por OpenAI y Sur Energy para desarrollar un data center alimentado con energía limpia y valorado en 25.000 millones de dólares. Una iniciativa que todavía se encuentra en fase de definición de emplazamiento en Neuquén.