La Península Ibérica continúa ganando peso en el mapa europeo de la infraestructura digital.
Así lo refleja un análisis de CBRE, que sitúa a España y Portugal entre los mercados europeos con mayor potencial de crecimiento para la infraestructura de centros de datos. Según la consultora, la capacidad IT ejecutable de la Península Ibérica podría alcanzar los 4,5 GW, impulsada por la disponibilidad de energía renovable, suelo para nuevos desarrollos y una creciente conectividad internacional.
El informe apunta que la región ha pasado de ser un mercado emergente a convertirse en un polo estratégico para el despliegue de nueva capacidad, impulsado por la demanda de servicios cloud, inteligencia artificial y procesamiento de datos.
Energía, conectividad y suelo impulsan el crecimiento
Uno de los principales factores que explican el atractivo de la Península Ibérica es la disponibilidad de recursos para desarrollar infraestructuras de gran escala. La abundancia de generación renovable, los costes energéticos competitivos y la posibilidad de desarrollar nuevos campus fuera de los mercados tradicionales del norte de Europa están atrayendo el interés de inversores internacionales.
A ello se suma el fortalecimiento de la conectividad mediante nuevos cables submarinos que conectan la región con América, África y el resto de Europa, mejorando la resiliencia de las redes y reduciendo la latencia para los servicios digitales.
España, en particular, se ha convertido en uno de los principales focos de inversión gracias a proyectos de gran capacidad promovidos por operadores internacionales y grandes tecnológicas en mercados como Madrid, Aragón, Castilla-La Mancha o Andalucía. Portugal, por su parte, continúa reforzando su posición con iniciativas vinculadas al corredor atlántico y al desarrollo de nuevas infraestructuras en torno a Sines.
La IA redefine el mercado europeo
El informe destaca que el auge de la inteligencia artificial está modificando las necesidades de infraestructura digital en Europa. La demanda de capacidad para entrenamiento e inferencia de modelos exige campus con mayores disponibilidades de potencia eléctrica, sistemas avanzados de refrigeración y conexiones de alta capacidad.
En este contexto, la Península Ibérica parte con una ventaja competitiva al ofrecer espacio para desarrollos de gran tamaño y acceso a un creciente volumen de energía renovable, dos factores cada vez más determinantes para los operadores de centros de datos.
No obstante, CBRE advierte que mantener este ritmo de crecimiento dependerá de la capacidad para ampliar las redes eléctricas, agilizar la concesión de permisos y continuar desarrollando infraestructuras de telecomunicaciones que acompañen la expansión del sector.
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