Macquarie Asset Management está profundizando su estrategia en infraestructura digital en Latinoamérica con un giro claro hacia redes de fibra óptica neutrales, torres móviles y activos asociados a 5G, mientras reduce exposición directa a grandes plataformas de centros de datos de hiperescala en la región.

El fondo, uno de los actores globales más activos en infraestructuras, consolida su rol como socio financiero de largo plazo para operadores de telecomunicaciones y plataformas de fibra en mercados clave como Brasil, México y el resto de Sudamérica.

En el segmento de fibra, Macquarie ha reforzado su posición en vehículos como OnNet —redes mayoristas neutrales surgidas de la venta de participaciones por parte de incumbentes como Telefónica— y en plataformas orientadas a cerrar la brecha digital y acelerar despliegues FTTH y backhaul para 5G. Estas estructuras permiten monetizar infraestructuras ya desplegadas, liberar capital para los operadores tradicionales y, al mismo tiempo, garantizar inversiones adicionales en ampliación de cobertura y densificación de la red. El énfasis está en modelos de red abierta que soportan tanto servicios residenciales como empresariales y, cada vez más, tráfico asociado a cloud e IA.​

En paralelo, Macquarie mantiene exposición relevante a data centers a través de plataformas globales, aunque ha comenzado a rotar parte de estos activos: la venta de Aligned Data Centers a un consorcio liderado por BlackRock, valorada en 34.400 millones de euros, ilustra un movimiento de cristalización de valor tras varios años de expansión acelerada de capacidad en América, incluida Latinoamérica. Bajo la etapa previa de Macquarie, Aligned pasó de solo dos instalaciones a una plataforma de más de 5 GW operativos y planificados, con presencia en Estados Unidos, México, Brasil, Chile y Colombia, orientada a cargas de trabajo de hiperescala y HPC.

México emerge como otro frente clave para el grupo, donde FIBRA Macquarie se consolida como vehículo estratégico en infraestructura industrial e inmobiliaria vinculada a nearshoring, logística y, crecientemente, instalaciones asociadas a la economía digital. La Corporación Financiera Internacional (IFC) acaba de ampliar su apoyo con un préstamo de 50 millones de dólares, que se suma a otro de 150 millones otorgado en 2024 para impulsar un programa de desarrollo 2025‑2027 de parques industriales energéticamente eficientes en polos como Ciudad de México, Monterrey, Ciudad Juárez, Reynosa, Tijuana y Guadalajara, alineando el crecimiento inmobiliario con criterios de sostenibilidad y demanda de infraestructura técnica.​

Este conjunto de movimientos sitúa a Macquarie en el centro de la próxima ola de infraestructuras críticas para la economía digital latinoamericana: desde las capas físicas —fibra, torres, cableado y campus industriales— hasta plataformas de data centers y capacidad HPC orientada a IA, aunque con una aproximación más selectiva en el segmento de hiperescala. El fondo combina ventas tácticas de grandes plataformas maduras con reinversión en activos de red y campus industriales con alto potencial de crecimiento, buscando capturar la demanda estructural de conectividad, baja latencia y servicios digitales en la región.