España es territorio atractivo para los centros de datos. Hasta la fecha, Madrid, Barcelona y el territorio aragonés copaban el mercado pero recientemente ha surgido un nuevo espacio como es Extremadura, quien ha consolidado su posición como polo de data centers en España al sumar más de 6.000 millones de euros en inversiones anunciadas en el último año, impulsadas por proyectos de FRV, Merlin Properties e Ingenostrum.

La región aprovecha su abundante energía renovable competitiva, suelo industrial disponible y incentivos autonómicos para atraer cargas de IA y computación de alta densidad.

Lusitanus: el megaproyecto de FRV en Mérida

Fotowatio Renewable Ventures (FRV), parte de Jameel Energy, ha formalizado la reserva de 240.000 m² en ExpacioMérida para su campus Lusitanus, un centro de datos orientado a inteligencia artificial con una inversión de 2.100 millones de euros en infraestructura digital y 700 millones en energía sostenible. Más del 80% del consumo procederá de autogeneración renovable, con diseño que minimiza el uso de agua, posicionándolo como uno de los desarrollos más avanzados de Europa.

La presidenta en funciones, María Guardiola, y el consejero Guillermo Santamaría han ofrecido colaboración total al proyecto, que generará 1.700-2.000 empleos en construcción y más de 120 puestos cualificados en operación, extendiendo su efecto a ingeniería, telecomunicaciones y servicios IA.

Merlin Properties: campus de 1 GW en Cáceres y Badajoz

Merlin Properties, junto a su filial Edged Energy, desplegará dos campus de data centers en Navalmoral de la Mata (Cáceres) y Valdecaballeros (Badajoz), con 1 GW de potencia crítica por emplazamiento. Los MOUs firmados con la Junta aseguran desarrollo progresivo de múltiples edificios, aprovechando la potencia eléctrica regional para cargas de IA generativa y computación avanzada.

Ingenostrum: Nostrum Evergreen en Badajoz

Ingenostrum construirá Nostrum Evergreen en la Plataforma Logística de Badajoz, un CPD de 300 MW que implicará casi 2.000 millones de euros y 2.200 empleos. El proyecto ejemplifica la colaboración público-privada, atrayendo inversión tecnológica a una región con ventajas energéticas y logísticas.

Extremadura emerge como referente en computación sostenible, con energía renovable barata y un ecosistema emergente que podría posicionarla como hub del suroeste europeo para infraestructuras digitales.