España tiene ante sí una de las mayores oportunidades de desarrollo económico vinculadas a la economía digital. Según el informe España como hub europeo de computación, elaborado por Arcano Research, la industria de los centros de datos podría aportar cerca de 223.000 millones de euros al PIB nacional entre 2026 y 2035, impulsada por una inversión superior a los 85.000 millones de euros y por el despliegue masivo de infraestructuras asociadas a la inteligencia artificial, el cloud y la computación avanzada.

Sin embargo, el estudio advierte de que el éxito de esta transformación no dependerá únicamente de la llegada de capital o del interés de los operadores. La disponibilidad de energía, la capacidad de la red eléctrica y la lentitud de los procesos administrativos se perfilan como los principales obstáculos para convertir los anuncios de inversión en capacidad digital operativa.

Las cifras reflejan la dimensión del fenómeno. Arcano estima que España multiplicará por veinte su capacidad instalada de centros de datos durante la próxima década, apoyada por proyectos impulsados por gigantes tecnológicos como Amazon y Microsoft, así como por operadores e inversores nacionales que buscan posicionarse en el mercado europeo de la inteligencia artificial.

Para calcular el impacto económico, la firma aplica un multiplicador conservador de 2,6 euros sobre el PIB por cada euro invertido. El resultado sitúa a los centros de datos como una de las industrias con mayor capacidad de arrastre sobre la economía española en los próximos años.

Energía: el factor que determinará el ritmo de crecimiento

La expansión de la inteligencia artificial está modificando las reglas del sector. Los nuevos campus de datos demandan cantidades de energía cada vez mayores, hasta el punto de que el acceso a potencia eléctrica se ha convertido en uno de los principales factores que condicionan la ubicación y viabilidad de los proyectos.

España parte de una posición favorable gracias a su creciente capacidad renovable, unos costes energéticos competitivos en comparación con otros mercados europeos y una sólida conectividad internacional respaldada por la llegada de nuevos cables submarinos. Sin embargo, el informe alerta de que la infraestructura eléctrica podría convertirse en el principal cuello de botella para el sector.

Ignacio de la Torre Arcano
Ignacio de la Torre, socio y economista jefe de Arcano Partners. – Arcano

Durante la presentación del estudio, Ignacio de la Torre, socio y economista jefe de Arcano Partners, defendió la necesidad de preservar la capacidad de generación existente para garantizar que el país pueda aprovechar plenamente la oportunidad que representan los centros de datos.

El debate energético cobra especial relevancia en un momento en que la demanda de potencia asociada a la IA crece con rapidez. Cada vez más operadores señalan las dificultades para obtener nuevos puntos de conexión y advierten de la saturación de determinados nodos de la red, especialmente en regiones que concentran buena parte de los proyectos anunciados.

La situación no es exclusiva de España. En toda Europa, la capacidad eléctrica se ha convertido en un factor estratégico para el desarrollo de nueva infraestructura digital. La diferencia es que España dispone todavía de margen para atraer inversión, siempre que sea capaz de reforzar su red y acelerar la disponibilidad de potencia.

La burocracia ralentiza la llegada de nueva capacidad

Junto al reto energético, Arcano identifica otro obstáculo creciente: los plazos administrativos.

Aunque sobre el papel la construcción de un centro de datos podría obtener las autorizaciones necesarias en torno a 14 meses, la realidad es muy diferente. Según el informe, numerosos proyectos pueden tardar hasta cinco años en completar la tramitación urbanística, ambiental y eléctrica necesaria para iniciar operaciones.

Esta diferencia entre los plazos teóricos y los reales preocupa cada vez más a los inversores. En un mercado impulsado por la inteligencia artificial, donde la demanda evoluciona a gran velocidad, la capacidad para ejecutar proyectos en tiempo y forma se está convirtiendo en un elemento tan importante como la propia inversión.

Para resolver este problema, Arcano propone agilizar los procedimientos de autorización, simplificar la gestión de permisos eléctricos, urbanísticos y medioambientales y facilitar una mayor participación de la inversión privada en la modernización de las infraestructuras energéticas.