Líderes del mercado de tecnología se han reunido este martes (8) para la inauguración oficial del RJ3, el tercer data center de Equinix en Río de Janeiro.

Con una inversión de 500 millones de reales, la instalación tiene capacidad para 560 racks, cuenta con 1.467 m2 de espacio de collocation y es abastecido por energía 100% renovable, con fuentes eólica y solar.

En una publicación de LinkedIn, Victor Arnaud, presidente de la empresa en Brasil, ha compartido un vídeo de las instalaciones y ha celebrado la noticia: “Más de 500 millones de reales en inversión en RJ3. La más grande inversión ya realizada por el mercado de data centers en Río de Janeiro. Nuestro IBX ya empieza a operar en breve para recibir workloads de IA, con importantes clientes globales como anclas y un ecosistema de empresas que se está formando, naciendo ya conectado a RJ1 y RJ2”.

Esta es una de las primeras instalaciones de Equinix en las Américas y la primera de Brasil a adoptar la tecnología Cool Array, que consiste en un sistema de refrigeración altamente eficiente en términos de volumen de aire entregue por unidad de energía consumida. El Cool Array es usado como parte de un esquema de contención de pasillos calientes y de inundación fría dentro de la losa. Ayuda a los clientes a soportar cargas de trabajo muy densas y refrigeradas por aire.

El RJ3 proporciona interconexión directa con proveedores de la nube, como Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure y Google Cloud.

Localizado en San João do Meriti, municipio dela región metropolitana, el nuevo data center queda a aproximadamente 30 kilómetros del barrio de Botafogo, en la capital, donde se encuentra la primera instalación de la empresa en la región, el RJ1. Ya el RJ2 (en Del Castilho) está más próximo, a cerca de 17 kilómetros. Todos estarán conectados entre sí, incluyendo una conexión de fibra redundante entre RJ2 y RJ3.

En las proximidades de la Vía Dutra el data center tiene conectividad con las fibras ópticos que conectan al Río de Janeiro a Sao Paulo pasando al largo de la carretera, con conexiones redundantes entre las dos capitales. La región es abastecida por dos subestaciones.

La localización también es beneficiada pela conexión con cabos submarinos: ocho de ellos acaban en la región, incluyendo AMX-1, BRUSA y GlobeNEt, proporcionando conectividad directa con los Estados Unidos y América Central.