Para muchos, la reciente caída de Cloudflare fue el último recordatorio —cada vez más frecuente— de la fragilidad de Internet. Sin embargo, para los usuarios de Internet en España es una experiencia demasiado familiar. Casi todos los fines de semana, todos los sitios que funcionan sobre Cloudflare quedan prácticamente inaccesibles si se está disputando un partido de fútbol. ¿La razón? La piratería.
A finales de 2024, un juzgado de Barcelona concedió a la primera división del fútbol español, La Liga, una orden que le permitía pedir a los operadores de telecomunicaciones españoles que bloqueasen cualquier dirección IP que identificara como implicada en la piratería de partidos.
Esa orden era considerablemente amplia, permitiendo en la práctica solicitar el bloqueo de direcciones sin necesidad de una revisión judicial para cada IP. Esto proporciona a la Liga la base legal para pedir a los operadores que bloqueen cualquier dirección que deseen, y no solo sitios pirata específicos.
El objetivo de esos bloqueos acabó siendo sitios que operan a través de Cloudflare, con La Liga afirmando que más del 50% de las IP pirata que distribuían partidos ilegalmente utilizaban Cloudflare.
En febrero de 2025, La Liga recibió su primera gran orden de bloqueo que debía ejecutarse durante los días de partido. ¿El resultado? Los usuarios de Internet en toda España vieron cómo la mayoría de los sitios que utilizaban Cloudflare se volvían inalcanzables mientras se disputaban los encuentros.
En un comunicado en ese momento, La Liga pasó al ataque, afirmando que Cloudflare “protege conscientemente a organizaciones criminales por beneficio económico”, y acusándola además de facilitar actividades ilegales más graves, incluyendo “trata de personas, prostitución, pornografía y falsificación”.
Cloudflare intentó recurrir la medida de La Liga, argumentando que era desproporcionada y provocaba daños colaterales masivos al bloquear a millones de usuarios legítimos. Ese recurso fue rechazado en marzo, y los bloqueos continuaron hasta el final de la temporada de La Liga, en mayo.
Con el reinicio de la temporada en agosto, volvieron a aparecer informes de bloqueos en los días de partido, con la posibilidad de que estos cortes masivos continúen hasta que la temporada vuelva a finalizar en verano de 2026.
Las repetidas interrupciones han llevado a muchos usuarios de Internet en España a recurrir a redes privadas virtuales (VPN) para acceder a servicios legítimos. Según Proton VPN, la demanda de sus servicios aumentó hasta un 200% solo el mes pasado, ya que los usuarios españoles no pueden acceder a servicios a través de proveedores tradicionales como Movistar, Orange y Vodafone durante los apagones de los días de partido.
Cloudflare no es el único objetivo del enfado de La Liga, que también ha señalado a Vercel.
En una entrada de blog publicada en abril, el CTO de Vercel, Malte Ubl, y el ingeniero principal Matheus Fernandes escribieron: “Lo que comenzó como una medida antipiratería se ha convertido en una forma de censura de Internet sin rendición de cuentas. No hay distinción entre la aplicación dirigida y el daño colateral masivo. Las IP se están incluyendo en listas negras de forma indiscriminada.”
Desde entonces, Vercel ha afirmado que está “trabajando estrechamente” con La Liga para eliminar contenido ilegal de streaming de su plataforma.
Pero el conflicto entre Cloudflare y La Liga parece lejos de resolverse. A pesar de su intento fallido de apelación, Cloudflare no ha suavizado su postura.
La situación podría escalar aún más: la liga española de fútbol está ejerciendo presión sobre la Comisión Europea para lograr normas más estrictas y vinculantes a nivel de la UE, que hagan más habituales las obligaciones de bloqueo agresivas en los estados miembros.
Según un comunicado de La Liga publicado el pasado fin de semana, la Comisión Europea concluyó que el número de incidentes reportados que involucraban el bloqueo de contenido legítimo ha sido “mínimo en comparación con el número total de medidas de bloqueo dinámico.”
“Mientras la Comisión Europea continúa evaluando la necesidad de ampliar las medidas actuales y abordar la reticencia de ciertos intermediarios, como Cloudflare, a cooperar con los titulares de derechos, La Liga reitera su disposición a colaborar con las autoridades y partes interesadas pertinentes”, señala el comunicado. “El objetivo es avanzar hacia una cooperación auténtica, efectiva, en tiempo real y transfronteriza que proteja el valor del deporte en directo y del contenido audiovisual.”
Artículo publicado originalmente en SDxCentral.
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