Asteo Red Neutra y Rede Aberta avanzan en la consolidación de Rurix, la estructura creada por ambas compañías para compartir infraestructuras de fibra óptica en zonas rurales de España. El proyecto evoluciona ahora hacia una plataforma conjunta orientada a generar sinergias estratégicas y comerciales.

Las dos compañías continuarán operando bajo sus respectivas marcas y mantendrán sus operaciones, contratos y posicionamiento en el mercado. Rurix funcionará como estructura común para impulsar nuevas oportunidades de colaboración y crecimiento en el ámbito de las infraestructuras digitales rurales.

Más de 6.500 kilómetros de red

Asteo y Rede Aberta cuentan conjuntamente con más de 6.500 kilómetros de redes de transporte de alta capacidad (longhaul). Sus infraestructuras prestan servicio a operadores de telecomunicaciones, centros de datos y grandes clientes tecnológicos, además de dar cobertura a cerca de 800.000 hogares en más de 2.300 núcleos rurales españoles.

Rurix fue creada en 2024 como una alianza comercial para compartir fibra óptica neutra en zonas rurales. Su evolución busca ahora consolidar estas infraestructuras y facilitar nuevas oportunidades de colaboración en redes alternativas y rutas de larga distancia.

La compañía analizará oportunidades selectivas de colaboración o crecimiento, manteniendo una política de disciplina financiera. Entre sus objetivos figura reforzar las rutas de larga distancia y los principales corredores de datos en el ámbito rural.

Una red orientada a operadores y data centers

La infraestructura conjunta amplía el papel de Rurix más allá de la conectividad de última milla. Sus redes de transporte permiten conectar territorios rurales con otros puntos de la infraestructura digital española, incluyendo operadores y centros de datos.

Asteo ya ha avanzado en esta estrategia mediante el desarrollo de redes de larga distancia y nuevos corredores de alta capacidad entre España y Portugal, concebidos para aportar mayor diversificación y resiliencia al ecosistema de conectividad.

La nueva estructura de Rurix refuerza así el papel de las redes rurales como parte de la infraestructura digital que conecta operadores, empresas y centros de datos, especialmente en territorios donde la conectividad de larga distancia continúa siendo un elemento clave para ampliar el ecosistema digital.