El Gobierno ha puesto en marcha una reforma del Estatuto de los Consumidores Electrointensivos que abre, por primera vez, la puerta a que los centros de datos puedan aproximarse a esta figura regulatoria y a los mecanismos de apoyo asociados.

La modificación del Real Decreto 1106/2020 busca reforzar la competitividad de las instalaciones con elevado consumo eléctrico en un contexto de precios altos y fuerte presión internacional, adaptando además el marco español a la nueva realidad del sistema eléctrico y a la normativa europea más reciente.​

Redefinición del consumidor electrointensivo

El eje de la reforma es la redefinición del perfil de consumidor electrointensivo para alinearlo con un mercado marcado por el fuerte peso de las renovables y por cambios profundos en la formación de precios horarios. En este contexto, el Ejecutivo elimina requisitos considerados desfasados, como la obligación de concentrar una parte relevante del consumo en horas valle, y simplifica las condiciones de acceso a la certificación.​

Esta flexibilización permite que actividades con consumos eléctricos elevados, continuos y estables —como los centros de datos— encajen mejor en el esquema del Estatuto. De este modo, los data centers se aproximan por primera vez a un marco diseñado originalmente para industrias electrointensivas tradicionales, como siderurgia, química o metalurgia.​

Oportunidad para los centros de datos

Desde el sector de los centros de datos, la patronal SpainDC valora la supresión de algunos requisitos como un primer paso positivo, pero insiste en su carácter claramente transitorio. Un portavoz de la asociación subraya que la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado para la campaña de 2026 “es una medida provisional para facilitar ya la campaña de 2026 y anticipar parte de la reforma estructural prevista en el proyecto de Real Decreto, que está ahora en curso, y que aborda la redefinición de los requisitos”.​

El sector ve en este movimiento una señal de apertura del regulador hacia nuevas cargas intensivas vinculadas a la economía digital, en un momento en que la demanda de energía para infraestructuras de datos crece de forma acelerada. Sin embargo, advierte de que el reconocimiento pleno como consumidor electrointensivo requiere todavía ajustes adicionales en la norma.​

La clave del CNAE para los data centers

Uno de los puntos críticos para los centros de datos es la inclusión expresa de su actividad en los códigos CNAE considerados elegibles para la certificación. “Para los data centers es una premisa la inclusión del CNAE. Sin ello, la certificación de electrointensivo sigue sin estar a nuestro alcance”, señala el portavoz de SpainDC, recordando que sin ese cambio el sector continuará fuera del perímetro regulatorio del Estatuto.​

La asociación insiste en que el encaje formal del CNAE de los centros de datos resultaría coherente con el peso creciente de estas infraestructuras en la economía digital, su perfil de consumo intensivo y continuo, y su papel como soporte de servicios críticos para empresas y administraciones públicas.​

Medida transitoria y reforma estructural en curso

La adaptación aprobada para la campaña de 2026 se entiende como un anticipo de una reforma estructural más amplia, actualmente en tramitación, que redefinirá de manera estable los requisitos del Estatuto de los Consumidores Electrointensivos. Esta segunda fase debería clarificar el encaje de nuevas actividades intensivas en demanda eléctrica —como data centers, hidrógeno verde o determinados servicios digitales— y fijar un marco competitivo frente a otros países europeos.​

Para el ecosistema de centros de datos en España, el proceso abre una ventana de oportunidad para mejorar su competitividad energética y reducir incertidumbres regulatorias, siempre que la reforma final consolide el reconocimiento del sector dentro del régimen electrointensivo. Mientras tanto, el mensaje desde la industria es claro: la flexibilización actual es un avance, pero el verdadero cambio llegará cuando la regulación incorpore de forma explícita la actividad de data centers en los listados de sectores elegibles.​