La semana pasada el Gobierno español presentó su nuevo marco regulatorio para los centros de datos como una herramienta para ordenar el crecimiento de la infraestructura digital y descarta que vaya a suponer una moratoria para nuevos proyectos.

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, defendió este lunes durante el XL Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de Ametic que España necesita incrementar su capacidad de cómputo, pero bajo criterios de sostenibilidad, eficiencia y soberanía digital.

“Queremos más centros de datos, por supuesto, pero queremos los mejores centros de datos”, señaló López. El Ejecutivo ha autorizado la tramitación urgente de un Real Decreto que establecerá requisitos de sostenibilidad energética y medioambiental, resiliencia y soberanía digital para estas infraestructuras.

El planteamiento llega pocos días después de que SpainDC haya cuestionado el alcance del proyecto y haya advertido de que el nuevo marco podría comprometer una parte significativa de las inversiones previstas en España. La asociación estima que, en su redacción actual, podría ponerse en riesgo entre el 80% y el 90% de la nueva inversión susceptible de elegir España como destino.

El Gobierno quiere evitar una “burbuja” de centros de datos

López ha defendido que la regulación busca evitar una expansión especulativa de la capacidad de centros de datos, especialmente en un momento en el que la inteligencia artificial está acelerando las necesidades de cómputo y, con ellas, la demanda de energía y capacidad de red.

El ministro ha resumido el debate planteando si España quiere “una burbuja digital” o una infraestructura “seria, soberana y sostenible”. En este sentido, ha señalado que otros mercados ya están adoptando medidas para controlar el impacto de los centros de datos. Ha citado, entre otros casos, a Países Bajos, que ha restringido la venta de suelo estatal para estos usos; Estados Unidos, donde varios estados han introducido tarifas específicas; e Irlanda, que ha tenido que intervenir después de que los centros de datos alcanzaran una elevada proporción de su consumo eléctrico.

La posición del Gobierno coincide con una de las principales cuestiones que están condicionando el desarrollo de nuevos campus en España: el acceso a energía, suelo, agua y capacidad de red. La expansión de los clusters de IA está elevando además las densidades de potencia y las necesidades de refrigeración, aumentando la presión sobre estos recursos.

“Esto no es una moratoria a los centros de datos, es ordenar nuestro modelo”, aseguró López, quien añadió que todos los proyectos son bienvenidos siempre que se desarrollen “con orden y calidad”.