El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) ha completado con éxito las primeras pruebas de conectividad del sistema de cable submarino TAM-1, un paso clave antes de la entrada en operación comercial de esta nueva infraestructura de telecomunicaciones, destinada a reforzar la capacidad internacional de transmisión de datos de Costa Rica.

Las pruebas verificaron el correcto funcionamiento de los equipos y de la transmisión de datos a través del nuevo enlace, que incrementará la resiliencia y capacidad de la red internacional del país. Con este avance, el proyecto entra en su fase final antes de comenzar a prestar servicio.

El despliegue de TAM-1 forma parte de la estrategia de ICE para fortalecer la infraestructura digital nacional y responder al crecimiento del tráfico de datos impulsado por los servicios cloud, las plataformas digitales y las aplicaciones de inteligencia artificial.

Más capacidad y redundancia para las redes internacionales

El sistema TAM-1, según ha informado el medio BNamericas, proporcionará una nueva ruta internacional para el intercambio de tráfico de datos, reduciendo la dependencia de enlaces existentes y aumentando la redundancia de las comunicaciones.

La incorporación de un nuevo cable submarino permitirá mejorar la disponibilidad de los servicios de conectividad, un aspecto cada vez más relevante para operadores de telecomunicaciones, proveedores de servicios en la nube y empresas que requieren conexiones internacionales de alta capacidad.

Además de incrementar el ancho de banda disponible, la infraestructura contribuirá a mejorar la resiliencia de la red frente a incidencias o interrupciones en otros sistemas submarinos que conectan la región con Norteamérica y el resto del continente.

Infraestructura estratégica para el ecosistema digital

Los cables submarinos transportan más del 95 % del tráfico internacional de Internet y constituyen uno de los pilares de la infraestructura digital global. Su expansión se ha convertido en un elemento esencial para sostener el crecimiento de los centros de datos, la computación en la nube y los servicios digitales.

En este contexto, TAM-1 reforzará la posición de Costa Rica como nodo de conectividad regional y mejorará las condiciones para atraer inversiones vinculadas a la economía digital, incluyendo centros de datos, plataformas cloud y servicios empresariales que requieren conexiones internacionales de baja latencia.

Para ICE, el proyecto forma parte de una estrategia más amplia de modernización de las telecomunicaciones del país, orientada a ampliar la capacidad de las redes y garantizar una infraestructura preparada para el incremento sostenido del consumo de datos.

Tras superar las primeras pruebas de conectividad, el operador continuará con las fases finales de validación antes de la puesta en servicio del sistema, que permitirá incorporar una nueva infraestructura crítica para las comunicaciones internacionales de Costa Rica.