Ayer a las 12:33 de la mañana, hora española, España se tiñó de negro. Un masivo apagón eléctrico dejó a todo el país sin energía y sin conexión a internet. En apenas cinco segundos, España perdió 15 GW de potencia, sin que hasta ahora se conozca una explicación oficial.

El apagón afectó a toda la España peninsular, Portugal y el sur de Francia, y se prolongó durante nueve horas. En algunas regiones, sin embargo, el restablecimiento total de los servicios energéticos tardó incluso algo más.

Las consecuencias fueron inmediatas: cortes en servicios de transporte y telecomunicaciones, además de la interrupción de servicios esenciales como los hospitales, que se vieron obligados a operar con generadores de emergencia.

En las primeras horas de la noche del 28, Eduardo Prieto, director de Servicios para la Operación de Red Eléctrica en declaraciones a los medios, comunicaba que a las 20:30h, la demanda de respuesta, restablecida, era de 9200 megavatios, el 35,1% de la demanda prevista y avisaba que poco a poco el servicio iba volviendo a la normalidad. "En las próximas horas está previsto que este proceso pueda continuar tal y como he comentado, propagando tensión a diversas zonas en la medida en la que haya generación disponible para abastecer nuevos consumos, de tal manera que progresivamente se pueda ir recuperando la normalidad en todo el territorio. Los primeros suministros repuestos fueron pocos minutos después del comienzo del incidente y progresivamente se va incrementando este porcentaje hasta que alcancemos la totalidad de la reposición del suministro".

Las causas del apagón siguen sin revelarse, mientras la población y numerosos sectores se preguntan qué sucedió realmente y si podría volver a ocurrir. Ante la incertidumbre, DatacenterDynamics quiso saber cómo enfrentaron la situación los data centers.

España vivió un momento sin precedentes en su historia, afectando a unos 70 millones de personas. Desde Grupo Aire, el reto fue inmediato. “Las alarmas saltaron en cuanto se fue la luz, y el sistema pasó automáticamente a baterías. Esa primera media hora fue crítica. No sabíamos lo que estaba ocurriendo y, ante la incertidumbre, asumimos que no sería un problema de rápida resolución”, comentó a DCD Zigor Gaubeca, CIO de la compañía.

“El sistema eléctrico español es uno de los mejores del mundo. En otro país, una caída como esta habría tardado más de una semana en recuperarse. Aquí se logró en horas, y eso dice mucho”.

La prioridad fue localizar al equipo, establecer canales internos de comunicación, y marcar los objetivos críticos que no podían fallar. Explica que afortunadamente, los satélites no se vieron afectados, lo que les permitió coordinarse internamente. “Se trató de mantener las telecomunicaciones a toda costa, porque sabíamos que una caída en ese frente sería devastadora”.

"En nuestra sede de Elche, donde se encuentra uno de nuestros centros de datos, la situación fue especialmente compleja. Muchas industrias tenían ya sus grupos electrógenos encendidos, lo que dificultaba el acceso al combustible, un recurso fundamental. Aunque contamos con contratos de suministro, hubo problemas logísticos para abastecernos en algunos puntos. Además, no solo se trata de encender los generadores, también hay que saber cuándo detenerlos y cómo gestionar su autonomía y mantenimiento"

"En los centros más pequeños fue más difícil mantener la continuidad operativa. A nosotros nos impactó especialmente porque fuimos de los últimos en recuperar el servicio. La zona del Levante —Alicante, Elche y hacia Murcia— no volvió a la normalidad hasta bien entrada la noche. Algunos sistemas no soportaron caídas prolongadas de hasta 12 horas", explicó Gaubeca.

Además del reto técnico, Zigor Gaubeca agregó otro problema: la desinformación. “Circulaban muchas fake news, lo que aumentaba la confusión y dificultaba la gestión. A pesar de todo, y del evidente nerviosismo, conseguimos mantener la calma dentro del equipo. Incluso, en cierto modo, nos lo pasamos bien enfrentando juntos un desafío de esta magnitud”.

Esta experiencia ha dejado una lección clara: hay que invertir en resiliencia y autonomía. La necesidad de mejorar nuestras comunicaciones, diseñar rutas de red más robustas y prepararse para escenarios extremos es más evidente que nunca. Sin embargo, justificar esta inversión no siempre es fácil, especialmente de cara a los responsables financieros. Aun así, cada vez se dan más eventos de este tipo, y no podemos permitirnos estar desprevenidos.

En contacto con José Luis Herrero, CEO de Walhalla, explicó que “fue un día complicado”. El directivo destacó que se activaron los protocolos internos, así como “los recursos de comunicación con los clientes, porque lo estábamos viviendo todos. Otra cosa es que los clientes pudieran recibirlo. Hubo muchos que, creo, también se quedaron a ciegas”.

Consultado sobre el impacto económico del apagón, Herrero afirmó: “Aún es muy pronto para saberlo. Tenemos que revisar todo y hablar con los clientes. Hemos estado toda la noche y todo el día de ayer centrados en servirles, más que en cualquier otra cosa. Internamente, todavía no nos hemos sentado a hacer ese balance”.

Respecto al papel de las autoridades en la gestión informativa de la emergencia, su evaluación fue contundente: la coordinación entre autoridades y proveedores eléctricos fue “cero”.

Desde Barcelona Cable Landing Station, a través de su cuenta de LinkedIn la información es que ha operado sin problemas durante el corte de suministro energético. "A pesar de los problemas de suministro eléctrico que afectan al sur de Europa, todos los cables submarinos y los clientes alojados en la Estación de Aterrizaje de Cable de Barcelona (CLS) permanecen totalmente operativos y sin afectaciones."

El centro de datos Nixval, ubicado en Valencia, informó que sus operaciones no se vieron afectadas por el apagón de ayer. Según el CEO de la empresa, José Luis Gómez-Pardo, "estamos preparados para este tipo de contingencias y no hubo ningún impacto para los clientes".

Durante la interrupción del suministro eléctrico, los sistemas de respaldo funcionaron durante unas diez horas. La infraestructura de Nixval cuenta con grupos electrógenos que garantizan una autonomía de hasta cuatro días, período que puede extenderse mediante el repostaje de diésel si fuera necesario.

Gómez-Pardo destacó que el buen desempeño se debe a las pruebas periódicas que realizan para asegurar el funcionamiento en situaciones de este tipo. “Fue solo otro caso de contingencia al que nos enfrentamos y para el que estamos preparados”, afirmó. Comentó que algunos clientes, al no poder comunicarse por teléfono móvil, se acercaron personalmente al centro para verificar el estado de los servicios y comprobar que todo funcionaba sin afectaciones.

Para Francisco Ramírez, Country Managing Director Spain de DATA4, es importante que la información llegue de forma correcta sin buscar el sensacionalismo. “Tengamos cuidado con la información”, señala.

Sobre cómo ha vivido la jornada, el directivo explica que su data center es una instalación moderna, de última generación, con cinco años en funcionamiento. “Está supermoderno, lo probamos todos los meses, todos los sistemas de contingencia de emergencia”. Para dar continuidad a sus servicios “entraron los grupos electrógenos”, permitiéndoles seguir operativos. ”Todo automáticamente funcionó, ha sacado todos los grupos y ahí lo que teníamos que intentar es entre todos ver hasta cuándo podíamos aguantar. Contamos con una autonomía de mínimo dos días, aunque teníamos más porque siempre tenemos algo más de precaución”.

Sobre la situación, el directivo dice que prefiere “ver el vaso medio lleno” y la situación ha servido para demostrar que estaban preparados. “De hecho, a mí que me gusta ver el vaso medio, porque es una forma de probar que ante un intempestivo problema como este, que nadie se espera, que nadie te avisa, porque los trabajos que nosotros hacemos, a veces planificados, sabes que vas a cortar la luz, vas a grupos, está organizado y no es todo el campus a la vez, es un edificio primero y luego otro. Esto, hacerlo a la vez, demuestra que estamos preparados para que funcione y automáticamente funcionó y automáticamente se restauró al final. O sea que nos sirve como prueba de fuego de que cuando las haces bien y las mantienes bien, las diseñas bien, las construyes bien, etc... luego funcionan”.

Respecto a la comunicación por parte de las autoridades, Ramírez destaca la complejidad de la situación y señala el papel de Spain DC que les creó un canal de comunicación con todos los que hacían parte de la junta.

Pedro Muñoz Olivares, Director de Operaciones de Global Switch, ha informado que sus generadores han trabajado durante 10 horas. "Volvimos a las 21:55 horas, vivimos el outage con un gabinete de crisis e involucrando tanto a nuestro personal de España como del HQ de Londres. Estamos muy orgullosos de cómo reaccionó nuestra infraestructura. Teníamos pensado una prueba real de llevar la infraestructura a un corte. Esta mañana, además de felicitarnos los unos a los otros, estamos haciendo un análisis más profundo de cómo ocurrió", explica Olivares.

Su conclusión es que han podido cosechar buenos frutos porque previamente han tenido una visión de trabajo conjunta con todas las áreas de la empresa: ingeniería, construcción y operación. "Hemos pasado sin ningún evento reseñable este proceso", evalúa el directivo, quien subraya que el "plan de crisis se activó perfectamente y lo único que tuvimos que hacer fue esperar, ya que todo fue sobre ruedas".

El corte de suministro energético les ha hecho pensar en cambios en las estrategias de contingencia. "Tenemos que revisitar una situación en materia logística, para reponer diésel, aunque teníamos autonomía para 3 días, nosotros de manera preventiva mandamos la solicitud pero las carreteras estaban colapsadas. Y no sé si es resoluble. Probablemente no volveremos a ver un blackout completo, sino parcial. Persistir y confirmar que los sistemas de monitorización son buenos y adecuados y que están funcionando correctamente. Hay detallitos que hay que pulir", señala.

Finalmente, Olivares destaca que este inusitado suceso nos hace prepararnos cada vez mejor "en un mundo tan interconectado en el que nos ha tocado vivir muchas situaciones que se están sucediendo cada vez más frecuentemente. Lo que pensábamos que no iba a pasar en España, pasó. Los data centers seguimos siendo instalaciones de referencia. En el lado de las comunicaciones, éstas fallaron mucho, no donde residen los servidores, pero sí los proveedores de servicio tienen que revisarlo (las estaciones base no tenían suficiente autonomía, no solo limitarse a baterías, etc). Como infraestructuras críticas, tenemos que estar preparados para lo peor y lo estamos".

DatacenterDynamics también ha tenido oportunidad de entrar en contacto con Merlin Edged, que cuenta con instalaciones en Madrid (Getafe), Barcelona, Bilbao (Arasur) y Lisboa. Concretamente, hemos hablado con Enrique Ramírez Muelas, Director Regional Operations de la compañía.

“La reciente incidencia no ha supuesto ninguna afectación significativa. Todo ha funcionado correctamente, tanto a nivel de infraestructuras como de personal. Los tres centros operativos han respondido con eficacia, gracias al entrenamiento continuo y al conocimiento profundo de los procedimientos por parte de los equipos”, comentó Ramírez.

El ejecutivo detalla que en el momento en que se produjo el corte de electricidad, se activaron de inmediato los protocolos de contingencia, incluyendo la puesta en marcha de los grupos electrógenos. Estos planes, que se entrenan varias veces al año, permitieron que cada persona asumiera su rol y ejecutara las acciones previstas para este tipo de crisis, donde no se disponía de un tiempo de recuperación definido.

“Contamos con sistemas y acuerdos adecuados para prolongar el funcionamiento de los centros ante situaciones adversas", afirmó. En este sentido, la respuesta de los data centers ha sido ejemplar. "Tanto las infraestructuras como las personas han estado a la altura y la gestión se llevó con tranquilidad y eficacia, demostrando compromiso y profesionalidad”.

“Esta experiencia ha demostrado que estamos preparados para hacer frente a este tipo de fallos. Las situaciones de crisis se contemplan y se entrenan de forma periódica. Cada incidencia nos brinda oportunidades para aprender, identificar puntos de mejora y reforzar nuestras capacidades”, valora el directivo de Merlin Edged.

Otra de las compañías con la que DCD ha consultado sobre la jornada de ayer ha sido Equinix. La empresa ha reportado que "los centros de datos de Equinix en España y Portugal están plenamente operativos y lo han estado durante todo el apagón."

Equinix, señala que "tras la interrupción del suministro eléctrico, los sistemas de emergencia se activaron para garantizar el servicio sin interrupciones. Con la restauración del suministro, todos nuestros centros de datos tanto en España como en Portugal operan en estos momentos con normalidad", y que no han notificado la existencia de clientes afectados.

Operando cuatro data centers en Madrid, dos en Barcelona y uno en Lisboa, Equinix señala que "está vigilando de cerca la situación por si se repitiera la eventualidad de nuevos cortes de suministro.”

Iron Mountain es otro de los data centers que ha superado la jornada con total normalidad. Según explicó a DCD Santiago Hernández Onís, Managing Director de la compañía, “todos los sistemas funcionaron perfectamente. Hemos hecho seguimiento con los clientes y nadie ha sufrido ningún tipo de incidencia. Lo único que hicimos fue controlar el correcto funcionamiento de los sistemas durante las 10 horas, supervisar el consumo de fuel de los generadores y tener en cuenta que disponíamos de seis días de autonomía para los grupos electrógenos. Por tanto, muy tranquilos”.

Satisfecho con el trabajo realizado y con la respuesta positiva por parte de sus clientes, Onís señala que en este tipo de situaciones debería existir una mejor coordinación dentro del sector: “Hemos estado trabajando para resolver y mantener el servicio sin problemas —que fue lo que sucedió—, pero nadie se interesó en tratar de ayudar o de aportar algún esfuerzo, aunque en nuestro caso no lo necesitábamos. Me pareció que falta una fuerte coordinación por parte del sector, lque quizás pueda ser achacable a que no disponemos de una coordinación a través de la asociación o a través de algún equipo o grupo de trabajo de continuidad de negocio que se debería de proponer para tener esto controlado dentro del propio sector, porque lo que le va bien a mi competencia me va bien a mí. Claro”.

Del lado vecino, Start Campus afirma que el data center ubicado en Sines, Portugal, "se mantuvo totalmente estable durante todo el período", el centro ha explicado que su "infraestructura proporcionó un rendimiento ininterrumpido" para los clientes. Según la empresa, los sistemas de respaldo del SIN01 se activaron automáticamente en cuanto la red cayó y permanecieron operativos durante todo el apagón, es decir, desde aproximadamente las 11:30 hora local hasta alrededor de las 23:35.

Con respecto a la coordinación con las autoridades y los proveedores de energía durante la emergencia, Start Campus evalúa que fue "muy buena, con un fuerte compromiso y cumplimiento de los SLA acordados por todos nuestros proveedores locales y otros prestadores de servicios públicos de agua y combustible HVO, quienes proporcionaron personal y recursos para apoyar nuestras operaciones".

"Todos estos proveedores están ubicados muy cerca de nuestro sitio, lo que ayuda a reducir el tiempo de respuesta. Es importante destacar que, dado que nuestros sistemas de respaldo funcionan con HVO en lugar de diésel, nuestras necesidades no compitieron con otras infraestructuras críticas portuguesas (por ejemplo, hospitales) ni con el sector del transporte que depende del diésel", añade la empresa.

Para Start Campus, este episodio fue una forma de recordar a toda la industria que los centros de datos son infraestructuras críticas que requieren sistemas de respaldo resilientes y robustos, y que la cadena de suministro en Portugal está preparada para apoyar los compromisos con los clientes del sector.

La Asociación Portuguesa de Centros de Datos – Portugal DC compartió con DCD un análisis preliminar sobre las consecuencias del apagón para el sector. La entidad afirma que el caso se originó en la red eléctrica española debido a un aumento abrupto de tensión y fue resuelto a las 20:30 con el restablecimiento del suministro. Hasta que se normalizó el abastecimiento, la interrupción provocó trastornos en diversas infraestructuras críticas del país, incluidos aeropuertos, hospitales y centros de datos.

“En lo que respecta a los centros de datos, en caso de no existir sistemas de respaldo adecuados, podría haber ocasionado fallos en los sistemas de refrigeración y pérdida de datos”, comenta Portugal DC. No obstante, la asociación considera que “a pesar de la falla en el suministro eléctrico, los centros de datos demostraron una alta resiliencia al lograr mantener operativos los servicios críticos y garantizar la continuidad de las comunicaciones esenciales, evitando impactos más graves en las operaciones de empresas y servicios públicos”.

PortugalDC ve este episodio como una oportunidad para consolidar buenas prácticas, reforzar los sistemas de contingencia y destacar el papel central de los centros de datos en el apoyo a la economía digital y en la prestación de servicios públicos: "Se trata de una señal alentadora de la capacidad instalada en el país y del profesionalismo de los equipos técnicos que, incluso en situaciones de crisis, aseguran estabilidad y continuidad operativa".

Desde DConcept nos han compartido sus sensaciones también y han puesto el foco en la urgencia de replantear la estrategia energética en infraestructuras críticas como los data centers. Hani Kayyal, Co-founder de la compañía comenta lo siguiente: "Aunque los sistemas de respaldo funcionaron correctamente, la dependencia del generador diésel sigue siendo un riesgo. Es prioritario acelerar la adopción de soluciones híbridas que combinen almacenamiento energético, generación renovable on-site y sistemas avanzados de gestión de carga. La resiliencia debe abordarse desde el diseño, integrando criterios energéticos al mismo nivel que los tecnológicos. Este tipo de incidentes subraya la necesidad de mejorar la coordinación entre operadores de red, utilities y el sector para garantizar una respuesta más ágil y eficiente".

Data Center 1 de ASAC

Por su parte, ASAC, compañía con dos data centers en Asturias, informa que sus servicios se mantuvieron operativos y disponibles con normalidad. "Ante la interrupción del suministro eléctrico de red, los data center funcionaron a pleno rendimiento, así como los servicios de soporte y atención al cliente, gracias a la gestión proactiva del equipo técnico. Los grupos electrógenos arrancaron automáticamente, de acuerdo con el plan de contingencia de la compañía, lo que permitió garantizar la disponibilidad y continuidad de los servicios en todo momento. ASAC cuenta con una garantía de generación eléctrica autónoma inicial de 48-72 horas para sus data centers, así como acuerdos de suministro prioritario de combustible para prolongar la autonomía si fuese necesario".

DatacenterDynamics también ha hablado con Nabiax. César Merino, Data Center Manager de la compañía ha expliacado que a pesar de ser un evento inesperado Nabiax estaba preparada “para superar los retos que se nos pusieron delante”. “Lo primero que hicimos fue activar el comité de crisis de Nabiax, implantando a dicho equipo en un emplazamiento con energía asegurada y comunicaciones. Por otro lado, todos los sistemas de respaldo de nuestros centros de datos tanto en Madrid como en Barcelona respondieron como estaba previsto. No hemos tenido pérdidas de servicio ni afecciones a cliente. Diría que el reto más importante fue conseguir con prontitud la reposición del diésel mientras la red eléctrica seguía sin dar servicio. Aun así, nuestros Data Centers cuentan con hasta 48 horas de autonomía en algunos casos, y pudimos gestionarlo sin problema”, explica Merino.

De las lecciones aprendidas, Merino explica que hay que “verlo en retrospectiva”, revisar los protocolos y detectar los punts de mejora que tenemos. Todo ello, en coordinación con nuestros clientes, que tienen el feedback más útil para nosotros”, apunta.

Merino tambien apunta que con respecto a la comunicación sobre el incidente, su percepción es de que ha sido fluída. “La comunicación ha sido fluida con algunas instituciones, como la Dirección General de Energía de la Comunidad de Madrid; y hemos seguido de cerca toda la información proporcionada por Red Eléctrica, que era la fuente más fiable para conocer el estado de la restauración del servicio”, comenta.