El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) ha dado un paso decisivo en su estrategia de modernización de telecomunicaciones con la adjudicación del despliegue de su red 5G a la compañía sueca Ericsson, en un contrato valorado en 220 millones de dólares.

El proyecto marca uno de los hitos más relevantes en la evolución de la infraestructura digital del país y consolida la apuesta del operador público por una conectividad de nueva generación.

Un proyecto estratégico para la conectividad nacional

La red 5G del ICE será comercializada a través de su marca minorista Kölbi y contempla un despliegue progresivo a escala nacional. La compañía prevé que los servicios masivos entren en operación en un plazo aproximado de 12 meses, una vez completada la fase de implementación de la infraestructura base.

El contrato no solo incluye el núcleo de la red móvil de quinta generación, sino también componentes clave del ecosistema de telecomunicaciones, reforzando la capacidad del operador para ofrecer servicios de baja latencia, mayor ancho de banda y soporte para aplicaciones críticas.

Arquitectura Open RAN y enfoque multi-vendor

Uno de los elementos técnicos más relevantes del proyecto es la adopción de una arquitectura Open RAN Stand-Alone. Este modelo permite la integración de múltiples proveedores tecnológicos, reduciendo la dependencia de un único fabricante y favoreciendo una mayor flexibilidad en la evolución de la red.

Además de Ericsson, el ICE ha adjudicado a Coasin-Nokia el suministro de equipos y servicios de conectividad para las radiobases, configurando un entorno multi-vendor que busca mejorar la resiliencia de la infraestructura y optimizar su escalabilidad a largo plazo.

Inversión acumulada y transformación del ecosistema digital

El proyecto se enmarca dentro de una inversión global superior a los 220 millones de dólares en el ecosistema de telecomunicaciones del ICE, que incluye tanto la red 5G como mejoras en la red de transporte y conectividad internacional.

Según la entidad, este esfuerzo forma parte de una estrategia más amplia de transformación digital iniciada en 2022, orientada a modernizar la infraestructura crítica del país y fortalecer la posición de la empresa en el mercado de telecomunicaciones.

Impulso a la infraestructura crítica

La implementación de 5G no solo representa un salto tecnológico en términos de conectividad móvil, sino que también habilita nuevas capacidades para sectores estratégicos como transporte, industria, servicios públicos y administración digital.

El ICE destaca que la nueva red estará diseñada bajo estándares de ciberseguridad reforzada y alineada con marcos regulatorios internacionales, en un contexto donde la soberanía tecnológica y la resiliencia de las redes se han convertido en prioridades globales.

Próximos pasos en el despliegue

Con la adjudicación ya formalizada, la siguiente fase se centra en la ejecución del despliegue de infraestructura, pruebas de red y puesta en marcha progresiva del servicio. El objetivo del operador es alcanzar una cobertura nacional en el menor plazo posible, priorizando zonas urbanas y corredores estratégicos de conectividad.