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– Gobierno de Bolivia

Chile y Bolivia acordaron impulsar un corredor bioceánico de fibra óptica que conecte la costa chilena del Pacífico con rutas terrestres hacia el Atlántico, a través de Bolivia. La iniciativa busca ampliar la conectividad internacional del país andino, mejorar el acceso a internet y atraer inversiones en centros de datos e industrias tecnológicas.

El proyecto fue abordado durante la visita oficial del presidente chileno, José Antonio Kast, a La Paz el 16 de octubre. El ministro boliviano de Obras Públicas, Mauricio Zamora, presentó la iniciativa como parte de una estrategia para convertir al país en un nodo de distribución de datos en Sudamérica.

"Este proyecto va a permitir unir los cables submarinos de fibra óptica del Pacífico y el Atlántico, convirtiendo a Bolivia en un puente de datos y servicios de internet entre Brasil y Chile" explicó Zamora.

Una ruta terrestre para conectar el Pacífico con el Atlántico

La propuesta contempla desplegar fibra desde la región chilena de Arica y Parinacota hacia Bolivia, a través de Visviri y Charaña u otro paso fronterizo técnicamente viable. Desde allí, el trazado podría habilitar conexiones hacia Brasil, Paraguay y otros mercados del Atlántico.

El corredor permitiría a Bolivia acceder a cables submarinos que llegan a la costa chilena, incluido el proyecto Humboldt, concebido para conectar Sudamérica con Asia-Pacífico. La nueva infraestructura terrestre sería necesaria para extender esa conectividad hacia el interior del continente.

El presidente boliviano, Rodrigo Paz, destacó el papel que podría desempeñar el país en el tránsito internacional de datos: "El país se vuelve y empieza a ser no sólo físicamente, en el sentido de carreteras y comercio, sino desde el ámbito digital, un centro de distribución de información".

El estudio de prefactibilidad definirá las opciones de despliegue

Tras la firma del memorando bilateral, Bolivia anunció el inicio de las gestiones para elaborar un estudio de prefactibilidad con apoyo técnico del BID. El trabajo deberá comparar alternativas de conectividad internacional, estudiar un modelo de implementación y financiación y facilitar la coordinación del grupo bilateral.

Entre los aspectos pendientes figuran la definición del trazado, el tráfico potencial, los permisos fronterizos, las servidumbres y los estándares de interoperabilidad y ciberseguridad. También será necesario concretar la participación de operadores, inversores y proveedores de capacidad internacional.

Por ahora, no se ha anunciado una inversión total, una capacidad de transmisión definitiva ni un calendario confirmado para la construcción. El memorando establece un marco de cooperación y estudio, no la puesta en marcha de una red operativa.

Centros de datos y servicios digitales, entre las oportunidades

El Gobierno boliviano vincula el corredor con la posibilidad de atraer centros de datos y empresas tecnológicas que requieren conectividad internacional de alta capacidad. Una ruta adicional podría ampliar las alternativas de tránsito de datos y favorecer la integración de operadores y redes regionales.

"Vamos a mejorar la velocidad de internet de nuestro país, vamos a los niveles más altos de calidad, de conectividad, y se va a traer inversiones de empresas tecnológicas en centros de datos, industrias, que manejan altos volúmenes de información", sostuvo Zamora.

Para que estas oportunidades se materialicen, no bastará con desplegar fibra. El proyecto necesitará acuerdos comerciales para transportar tráfico, puntos de interconexión, rutas redundantes y garantías de continuidad del servicio. La competitividad de Bolivia como nodo digital dependerá también de la estabilidad regulatoria, la disponibilidad energética y las condiciones para invertir en infraestructura tecnológica.

El corredor bioceánico amplía la visión tradicional de la integración regional, que suele centrarse en carreteras, ferrocarriles y puertos. Como afirmó Zamora: "Los corredores bioceánicos no son solamente carreteras, vías férreas, puertos o aeropuertos. También tenemos que hablar de las autopistas digitales".

El siguiente hito será conocer los resultados del estudio de prefactibilidad y determinar si existe un modelo técnico, comercial y financiero viable para construir la ruta. Su desarrollo podría diversificar la conectividad internacional de Bolivia y abrir nuevas oportunidades para la infraestructura digital sudamericana.