Canalink ha completado el despliegue marino del proyecto Atlántica tras finalizar el último amarre en Playa Blanca, Lanzarote, el cuál se inició el 1 de septiembre. El buque cablero Teliri ha terminado así los trabajos de tendido previstos para una infraestructura que busca reforzar la capacidad y la resiliencia de las comunicaciones entre Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote.
En total, el proyecto incorpora 553 kilómetros de cable submarino y articula dos trazados. El primero conecta Ojos de Garza, en Gran Canaria, con Puerto del Rosario, en Fuerteventura, y Playa Honda, en Lanzarote. El segundo enlaza Barranco de Tenoya, en Gran Canaria, con Corralejo, en Fuerteventura, y Playa Blanca, en Lanzarote.
El diseño permitirá disponer de rutas alternativas de comunicación entre las islas, un elemento especialmente relevante para mejorar la resiliencia de una infraestructura de conectividad insular.
34 millones de euros para reforzar la infraestructura digital
Atlántica cuenta con un presupuesto total de 34 millones de euros, de los que 23 millones están financiados por la Unión Europea a través del programa Connecting Europe Facility (CEF) Digital.
El objetivo es incrementar la capacidad disponible y proporcionar rutas alternativas ante posibles incidencias en las comunicaciones submarinas existentes. Canalink señala que la infraestructura responde al crecimiento de las necesidades digitales de Canarias y prepara la red para la demanda de conectividad de los próximos años.
El proyecto se integra además con el ramal de Costa Calma, desplegado anteriormente para incorporar un punto adicional de conexión con Fuerteventura. Esta actuación fue financiada por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública mediante el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
El despliegue marino da paso a las obras terrestres
La finalización del tendido submarino no supone todavía la entrada en servicio del sistema. Canalink debe completar ahora diferentes actuaciones para conectar el cable con la infraestructura terrestre. Entre ellas se encuentran varios trabajos de shore-end en Ojos de Garza, Tinoca y Corralejo, además de dos perforaciones, una en Gran Canaria y otra en Fuerteventura.
También será necesario ejecutar las canalizaciones enterradas y adecuar las estaciones de telecomunicaciones o Cable Landing Stations (CLS) asociadas a los siete puntos de amarre del proyecto. Una vez completadas estas actuaciones podrá finalizarse la integración del sistema submarino con la red terrestre.
Canalink considera que los 553 kilómetros desplegados constituyen una infraestructura necesaria para responder al crecimiento de la demanda de conectividad en el archipiélago.
La culminación del tendido submarino supone así un nuevo avance en la estrategia de Canarias para reforzar su infraestructura de telecomunicaciones y aumentar la capacidad y resiliencia de sus conexiones. El siguiente paso será completar las instalaciones terrestres para integrar el nuevo anillo en la red y preparar su entrada en servicio.
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