El presidente boliviano Rodrigo Paz anunció que el país instalará más de 5.000 antenas de Starlink en los próximos meses para brindar acceso a internet a escuelas ubicadas en regiones sin conectividad adecuada, informa el sitio web Telecompaper. El anuncio se hizo durante un discurso en celebración del 201.º aniversario de Bolivia y forma parte del programa gubernamental "Aula Conectada", destinado a ampliar el acceso a internet y a la tecnología en escuelas alejadas de los grandes centros urbanos.

La opción de Starlink está directamente relacionada con las dificultades logísticas y económicas para llevar la infraestructura terrestre tradicional a ubicaciones remotas del país. Las redes de fibra óptica, la telefonía móvil, los enlaces de radio y la infraestructura convencional de backhaul suelen requerir grandes inversiones en regiones con baja densidad de población, lo que históricamente ha impedido ampliar la conectividad en estas áreas.

La tecnología de satélites en órbita terrestre baja (LEO), utilizada por Starlink, le permite conectar escuelas incluso en regiones remotas sin depender de la construcción de infraestructura terrestre convencional. La característica se considera especialmente relevante en el caso boliviano, caracterizado por zonas montañosas, comunidades aisladas y grandes distancias entre centros urbanos.

El despliegue de las antenas comenzará en escuelas rurales y semiurbanas de tres departamentos: La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Estas regiones deberían servir como una fase inicial del programa, antes de expandirse a otras zonas del país.

La ejecución del proyecto estará a cargo de Entel, el operador estatal de telecomunicaciones de Bolivia, que coordinará e instalará las antenas en las escuelas seleccionadas. El objetivo declarado del gobierno es alcanzar una cobertura nacional al finalizar el proceso de implementación.

Más allá de ofrecer acceso a internet, el programa busca transformar la conectividad en una infraestructura educativa. Con la llegada de internet, las escuelas rurales podrán ampliar el acceso a plataformas de enseñanza en línea, contenido educativo digital, bibliotecas y recursos académicos disponibles en la red, así como herramientas de comunicación, servicios públicos digitales, formación de profesores y recursos multimedia para clases remotas.

En la práctica, la iniciativa pretende reducir la brecha en el acceso a recursos tecnológicos entre estudiantes de escuelas urbanas y de comunidades rurales de Bolivia.

El anuncio también es relevante para el mercado de telecomunicaciones de la región. Al utilizar una constelación de satélites LEO como complemento de la infraestructura terrestre, en lugar de depender únicamente de la expansión de las redes de fibra óptica o de telefonía móvil, Bolivia aborda uno de los desafíos más persistentes de la expansión de la banda ancha: el coste de conectar ubicaciones con baja densidad de población.

En comunidades pequeñas y dispersas, la inversión necesaria para llevar la fibra óptica decenas o cientos de millas puede no estar justificada económicamente. Una antena satelital, en este contexto, tiende a reducir significativamente esta barrera de despliegue, allanando el camino para que otros países latinoamericanos con desafíos geográficos similares consideren el modelo boliviano como referencia.