La demanda de infraestructura para inteligencia artificial continúa acelerando la evolución del mercado de los centros de datos. En este contexto, Bleeding Edge ha anunciado la puesta en marcha de dos iniciativas con las que busca posicionarse en este segmento: la entrada en operación de su primera AI Factory en Querétaro y el lanzamiento del que define como el primer Neocloud de México y Latinoamérica basado en tecnología NVIDIA Blackwell.

Ambos anuncios responden a una misma estrategia: construir una plataforma integrada que combine infraestructura física de alta densidad con servicios de cómputo acelerado, en un momento en el que la capacidad para ejecutar cargas de inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales retos del sector.

La AI Factory, ubicada en el campus de la compañía en Querétaro, ha sido diseñada para soportar entrenamiento e inferencia de modelos de IA, agentes autónomos y otras aplicaciones intensivas en procesamiento. Paralelamente, el nuevo Neocloud permitirá ofrecer esa capacidad computacional como servicio a empresas especializadas en inteligencia artificial.

Según Bleeding Edge, toda la capacidad inicial de la plataforma ya ha sido contratada por compañías dedicadas al desarrollo de soluciones de IA, un indicador de la fuerte demanda existente por recursos de cómputo acelerado.

"Observamos una demanda sin precedentes por capacidad de cómputo acelerado. El verdadero cuello de botella de la inteligencia artificial ya no es únicamente el software o los modelos; es la disponibilidad de infraestructura y capacidad computacional. Nuestra visión ha sido construir ambos componentes simultáneamente: las AI Factories donde opera la infraestructura y el Neocloud que entrega esa capacidad al mercado", afirma Natán Rosengaus, CEO de Bleeding Edge.

Del centro de datos tradicional a las AI Factories

Bleeding Edge ha apostado por un modelo industrializado y modular que busca reducir los tiempos de despliegue frente a los esquemas tradicionales de construcción. La compañía explica que sus AI Factories han sido diseñadas para operar entornos de alta potencia, incorporar refrigeración líquida y adaptarse a futuras generaciones de infraestructura para inteligencia artificial.

Asimismo, la empresa señala que el proyecto se ha desarrollado siguiendo las arquitecturas de referencia de NVIDIA para este tipo de instalaciones, con el objetivo de facilitar el acceso a capacidad computacional de última generación para empresas, administraciones públicas, universidades y centros de investigación.

En palabras de Sergio Rosengaus, cofundador y chairman de Bleeding Edge, estas instalaciones representan una nueva categoría de infraestructura. "Durante décadas, los centros de datos fueron diseñados para almacenar información y ejecutar aplicaciones empresariales. Las AI Factories representan una nueva categoría de infraestructura. Son fábricas digitales cuya materia prima son la energía y el cómputo acelerado, y cuyo producto final es inteligencia."

Un Neocloud para cargas intensivas de inteligencia artificial

Junto a la infraestructura física, Bleeding Edge ha puesto en marcha una plataforma de AI Compute que la compañía identifica como el primer Neocloud de México y uno de los primeros de Latinoamérica basado en tecnología NVIDIA Blackwell.

Los denominados Neoclouds están diseñados específicamente para ejecutar cargas intensivas de inteligencia artificial, integrando infraestructura GPU, redes de alto rendimiento, almacenamiento optimizado y herramientas de orquestación orientadas al entrenamiento y despliegue de modelos de IA.

La plataforma incorpora sistemas NVIDIA Blackwell B300 y una capa de software desarrollada por la propia compañía para tareas de automatización, observabilidad, monitorización y gestión de recursos, con el objetivo de optimizar el rendimiento de las cargas de trabajo.

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la integración vertical del modelo de negocio. Bleeding Edge no solo desarrolla y opera la infraestructura física donde se alojan los sistemas de IA, sino que también comercializa directamente la capacidad de cómputo a través de su plataforma Neocloud, controlando toda la cadena de valor, desde el diseño de la instalación hasta la entrega de recursos computacionales al cliente final.

Querétaro consolida su papel en la infraestructura para IA

La elección de Querétaro vuelve a poner de manifiesto el protagonismo que el estado está adquiriendo dentro del ecosistema mexicano de centros de datos.

La incorporación de infraestructuras específicamente orientadas a inteligencia artificial representa un paso más. A medida que aumenta la demanda de cómputo acelerado, el mercado requiere instalaciones capaces de suministrar más potencia eléctrica, mayores capacidades de refrigeración y arquitecturas optimizadas para GPU, aspectos que están redefiniendo el diseño de los centros de datos de nueva generación.

Bleeding Edge prevé ampliar durante los próximos meses tanto la capacidad de su Neocloud como la de sus AI Factories mediante la incorporación de nuevos sistemas NVIDIA y el despliegue de infraestructura en otros mercados estratégicos.