La ingeniería aragonesa Krolmap proyecta en Belchite, Zaragoza, un campus de centros de datos de 225 MW basado en un modelo de autoconsumo energético que busca reducir su dependencia de la red eléctrica. La iniciativa, valorada en 1.500 millones de euros, plantea integrar generación renovable, almacenamiento y cogeneración para atender una demanda continua.
Un proyecto en paralelo al que la compañía tiene también en marcha en Villanueva de Gaállego.
Un campus de 225 MW con generación propia
El complejo se ubicaría en el polígono industrial La Legua, en Belchite, y ocuparía una superficie de 25 hectáreas. Según la información publicada por Heraldo de Aragón, el diseño contempla seis edificios independientes y un sistema energético propio para abastecer las instalaciones.
La propuesta responde a uno de los principales condicionantes para el desarrollo de grandes centros de datos en España: la disponibilidad de potencia eléctrica. En zonas con capacidad de acceso limitada, disponer de generación propia podría ofrecer una vía alternativa, aunque trasladaría al promotor la responsabilidad de dimensionar y operar un sistema energético capaz de sostener cargas críticas.
Renovables, baterías y cogeneración para operar 24/7
El modelo energético previsto combinaría tres tecnologías con funciones complementarias:
- Generación renovable: aportaría electricidad de origen renovable, aunque la información publicada no concreta las tecnologías instaladas ni su potencia.
- Almacenamiento en baterías: permitiría gestionar desajustes entre generación y demanda y aportar flexibilidad al suministro.
- Cogeneración: podría complementar la producción eléctrica cuando la generación renovable y el almacenamiento no fueran suficientes. Su papel dependerá de la tecnología, el combustible y la configuración final del sistema.
La combinación busca cubrir el consumo las 24 horas del día. Sin embargo, la viabilidad técnica dependerá de aspectos que todavía no se detallan públicamente, como la potencia firme disponible, la autonomía del almacenamiento, la redundancia de los equipos y los sistemas de respaldo ante fallos o periodos prolongados de baja generación renovable.
Un modelo condicionado por la disponibilidad energética
El proyecto de Belchite introduce una alternativa al modelo habitual de conexión de grandes cargas digitales a la red eléctrica. No obstante, operar de forma aislada exige garantizar la continuidad del suministro con los mismos criterios de disponibilidad que demanda un centro de datos conectado a la red.
También será necesario evaluar la eficiencia global del sistema, las emisiones asociadas a la cogeneración y la capacidad de almacenamiento necesaria para responder a variaciones de la producción renovable. La potencia anunciada, por sí sola, no permite determinar la capacidad informática que alojará el campus ni su consumo energético anual.
La iniciativa se encuentra en fase de proyecto, por lo que aún no se han publicado todos los detalles necesarios para valorar su arquitectura definitiva ni su calendario de desarrollo. Su evolución permitirá comprobar hasta qué punto un sistema energético independiente puede resultar técnica y económicamente viable para una instalación de esta escala.
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